CONVIVENCIA Un umbral para la ciudadanía y la sociedad civil en Cuba. Revista sociocultural desde Pinar del Río, CUBA. Año 1. No. 4 . Julio-Agosto 2008 www.convivenciacuba.es - www.convivenciacuba.com - email: redaccion@convivenciacuba.es ____________________________________________________________________________________________________ EN ESTE NÚMERO Editorial: Incluir, palabra de orden en Cuba hoy Cultura: Arte, Literatura.. Galería: Miguel Ángel Couret: Persistencia del equilibrista David Mateo Poesía: Paisaje interior Benigno Horta Narrativa: Escenas cotidianas Carlos Sotuyo Música: Mientras toca el Bebo Valdés... Madeline Cámara Deportes: Verano a lo santiaguero Ezequiel Morales Montesinos Cuba se prepara en el Béisbol para las próximos Juegos Olímpicos Javier Valdés Derechos Humanos: La falta de educación en materia de DD.HH: ¿Omisión o estrategia? Virgilio Toledo. Relaciones internacionales: El Tíbet y la definición de la soberanía Orlando Gutiérrez. Sociedad civil: La sociedad civil: tercera pata de la sociedad Juan Carlos Fernández. Solidaridad, un pilar de la sociedad civil José Antonio de la Rosa Damas de Blanco desalojadas de la Plaza de la Revolución Mirian Leyva Política: Los independientes de color. No tropecemos de nuevo con la misma piedra. Margarita Gálvez Agenda para la Transición René Gómez Manzano Religión y sociedad: Vivir para los demás: Goya Pérez Soberao Néstor Pérez Economía: Papel del micropréstamo en la economía cubana hoy y en el futuro Karina Gálvez Chiú ¿Noticias alentadoras sobre la agricultura cubana? Oscar Espinosa Chepe. Educación: Problemas de conciencia en Cuba Jesuhadín Pérez Valdés Historia: El Bando de reconcentración de Weyler fue para Pinar del Río William Denie Valdés. Cayuco: un pueblo con dos nombres. Luis Cáceres Debate público: Vivan los cambios. Por Belisario Carlos Pi Lago Sueños, cuando pensamos que son imposibles Livia Gálvez Jolgorio en las cárceles cubanas y la Unión Europea Miriam Leiva Hoteles, DVDs, tierras y Congresos Juan Antonio Blanco Silencio y miedo, imposiciones diarias Herminio Josué Peña Otero El Reino del Absurdo: El documento imprescindible Yusivani Acosta La pregunta de hoy ¿Está cumpliendo Cuba los Pactos de DDHH que ha firmado? Última hora: !ATENCIÓN!: Convocatoria: "IMPRIMA UNA, PARA QUE HAYA MÁS CONVIVENCIA". Pásala y participa. Conclusiones del Consejo de Europa sobre Cuba. Versión en español. Conclusiones del Consejo de Europa sobre Cuba. Versión en inglés. CONTENIDOS. _________________________________________________________________________________________________ Editorial INCLUIR, PALABRA DE ORDEN EN CUBA HOY. La palabra de orden en Cuba hoy debe ser: incluir. Es más, si ocurriera un naufragio de los cambios estructurales en Cuba y hubiera que salvar una sola palabra, una sola acción, un solo cambio, deberíamos subir a bordo de la nación balsera, y elevar a lo más alto de la Isla flotante esta actitud: la inclusión. Aun más, creemos que el mejor termómetro para verificar los cambios estructurales en Cuba es la voluntad de incluir, lo que significa cambiar las leyes y decisiones para garantizar el máximo de inclusión. Todavía más, creemos que el futuro de Cuba se decide por la capacidad real de las estructuras, de las instituciones, de las leyes y, sobre todo, de las mentalidades, de pasar de una maníaca cultura de la exclusión a una cultura de la inclusión activa El verdadero y más profundo cambio socioeconómico, político y cultural en Cuba es extirpar de nuestros reflejos, modelos, estilos de organizar, formas de ver la vida, de nuestras ordenanzas y reglamentos, organizaciones gubernamentales, asociaciones de la sociedad civil y de la convocatoria de la oposición política, ese instinto de conservación que se expresa en la exclusión de los diferentes. Comprendemos que una de las causas principales de esta manía del “no es de los nuestros” ha sido el vivir en la cultura de la confrontación. En esa sistemática y omnipresente necesidad de justificar una forma totalitaria de administrar la vida de los ciudadanos y sobornar el alma de los que se dejan reclutar en la cultura de la guerra, contra todo y contra los que no piensen, no actúen, no obedezcan y no se dejen administrar por dentro y por fuera en una lucha sin cuartel dentro de la Isla-aislada y en el mundo entero. Es vivir para defenderse. Es la existencia justificada por la lucha y no por la convivencia pacífica y solidaria. Esto solo se hace con los que se suman a la tropa. Abarca la mente, el corazón, las finanzas, la prensa, las relaciones interpersonales, el seno destripado de las familias, las entrañas de la nación dividida y por sobre todo, esta cultura-manía de la exclusión se expresa en el lenguaje. De modo que al leer o escuchar, es más fácil contestarse a la pregunta: contra quién hablan que de qué hablan. La manía de la exclusión cunde, se pega al tuétano de las estructuras, navega por la savia de las empresas, circula por las arterias mediáticas en torrentes incontrolables, penetra imperceptiblemente pero con efectividad de cancerbero en ambientes laborales, en instituciones académicas, científicas y religiosas. Con frecuencia, se habla primero de quiénes pueden participar y quiénes serán excluidos, y luego se habla de los objetivos, y contenido de las reuniones, proyectos u organizaciones. La causa profunda es el sectarismo y la desconfianza, sembrados durante décadas por una supuesta necesidad de defenderse aunque, con mayor frecuencia, tampoco sepamos de qué nos defendemos y por qué nos defendemos. Defensa y exclusión parecen ser sinónimos. Cuando en realidad, si tuviéramos que defendernos, la mejor manera sería incluyendo a la mayor cantidad posible en las propuestas y organizaciones, porque en la capacidad de aceptar, convocar y combinar para un fin común a la diversidad, radica la verdadera fortaleza de una obra. Luego, son más fuertes, ética y prácticamente, quienes logren mayor grado de inclusión en sus proyectos. Ahora bien, podemos distinguir y hacer muy conscientes algunos tipos de inclusión que abundan en nuestro país: -Incluir solo a los que apoyan, es propio de las partes, de los partidos, de las fracciones o segmentos de sociedad. Entonces esa parte no puede decir que habla o representa o actúa en nombre de todos. Y debe reconocer y respetar a los demás. -Incluir a los que apoyan un proyecto en general pero pedirles incondicionalidad sin discrepancias y considerarlos traidores o infieles cuando disienten. Es una actitud propia de sectas o grupos fanáticos que exigen la totalidad del alma y de la vida. Esos grupos se enquistan, se fosilizan y llegan a causar un gran daño al cuerpo social o a sus instituciones. -Incluir solo para ejecutar y servir de instrumento o pieza en una obra sin ser tomados en cuenta para la convocatoria, la elección y planificación; sin ser considerados para la evaluación y el cambio de objetivos, estrategias y tareas del proyecto o grupo. Es una inclusión parcial y manipuladora, especialmente si se dice que es incluyente. Las naciones y grupos de la sociedad civil del mundo entero luchan por la inclusión y contra la exclusión de todo tipo. Esa lucha es uno de los rasgos fundamentales de las ideas y acciones progresistas y socializantes. Se pudiera suponer que un país que desea un proyecto de socialismo democrático sea el más incluyente de los modelos posibles. O, por lo menos, el que más cambia en esa dirección. Entonces, ¿por qué el gobierno cubano permite y promueve en su discurso y en sus acciones la exclusión en nuestra sociedad? Los que vivimos en Cuba, y también los que en el mundo intercomunicado de hoy, deseen superar la nostalgia de un proyecto que ya no existe, y se propongan sinceramente dejar la ceguera ideologizada y extender una mirada honesta sobre nuestra situación real y cotidiana, no necesitan investigar mucho para constatar, por lo menos, algunos de estos tipos de exclusión que enumeramos someramente: -La exclusión económica: En Cuba hoy, el Estado es el único empleador, el único que puede crear empresas propiamente dichas y el único que puede establecer y ejecutar el comercio interior y exterior. Los ciudadanos cubanos solo tienen acceso a una limitadísima lista de los llamados “trabajos por cuenta propia” que establece y elimina el Estado, cuando lo considera oportuno, sin discutir ninguna ley que lo regule. La inmensa mayoría de los cubanos estamos excluidos de la iniciativa económica, de la gestión de empresas pequeñas, medianas y grandes. Estamos excluidos de la propiedad privada hasta en las más insignificantes cosas como es no poder vender ni comprar las casas y automóviles. Aún más, levantar cabeza en lo económico de forma laboriosa, progresar y ganar dinero, desarrollar esas microempresas, es considerado un delito, es perseguido en cada cuadra, es castigado con la confiscación y la cárcel. El mercado subterráneo, la bolsa negra, la falta de comercio mayorista y el bloqueo total al acceso de los ciudadanos a las materias primas, las herramientas, los medios básicos y los inmuebles, coloca a la sociedad entera en la más absoluta exclusión, en la humillación de la ilegalidad y en la indefensión total frente al estado que como espada de Damocles, pende sobre las diminutas cabezas de los emprendedores. Por último y no lo menos importante: los cubanos y cubanas estamos excluidos de recibir la totalidad de nuestros salarios en la moneda dura que es en la que se vende la casi totalidad de todo lo necesario para la vida. La doble moneda es una de las exclusiones económicas más aberrantes, humillantes e injustas. Es una verdadera injuria a la dignidad de los cubanos. Divide a la sociedad escandalosamente y hace depender de las remesas de sus familiares y amigos que trabajan en el extranjero a la mayoría de los que las reciben. La inclusión económica será una señal de que el gobierno cubano tiene la voluntad de cambiar de verdad. Incluso, es el cambio que, según la misma teoría de los que sostienen ideas de inspiración marxista creará las bases para los otros cambios. ¿Cómo es posible que un país con esta injusticia raigal pueda llamarse y considerarse socialista? La larga lista de la segregación económica marca con el hierro candente de la economía feudal a una sociedad que vive en el hemisferio occidental, en el Mar Caribe y en el siglo XXI y que dice además que tiene el modelo más perfecto, la intención de insertarse en las relaciones internacionales de hoy y erradicar las injusticias que subsisten en este mundo globalizado. Si esto fuera así, los ciudadanos cubanos gozaríamos de todos los derechos económicos, sociales y culturales, reconocidos en los Pactos que el Gobierno cubano ha firmado este año en las Naciones Unidas. Este es un cambio estructural que Cuba necesita y debemos emprender entre todos. Para ello: la exclusión económica debe cesar. -La exclusión política: En Cuba hoy, en su Constitución política, ley suprema de la República, existe, todavía en el siglo XXI, un artículo 5 que establece con toda claridad que: “El Partido Comunista de Cuba, martiano y marxista-leninista, vanguardia organizada de la nación cubana, es la fuerza dirigente superior de la sociedad y del Estado, que organiza y orienta los esfuerzos comunes hacia los altos fines de la construcción del socialismo y el avance hacia la sociedad comunista.” Además en ese mismo texto de la Constitución vigente se abre la puerta a la violencia de la lucha armada, cuando no fuera posible asegurarlo de otra forma, como un derecho constitucional para sostener este proyecto de exclusión política: “Todos los ciudadanos tienen el derecho de combatir por todos los medios, incluyendo la lucha armada, cuando no fuera posible otro recurso, contra cualquiera que intente derribar el orden político, social y económico establecido por esta Constitución.”(Artículo 3). Esta misma Constitución se viola sistemáticamente en otros puntos que veremos más adelante, pero en lo referido a este podemos decir que la práctica supera con creces la más minuciosa aplicación de este precepto constitucional. Todos sabemos, y se puede comprobar a diario, que en Cuba existe el viejo concepto y modelo de la “dictadura del proletariado”, que excluye no solo a otros partidos políticos, o la formación de sindicatos libres o la actividad de asociaciones civiles, sino que excluye del acceso a puestos de trabajo, incluso no directivos, al que exprese la más mínima discrepancia propiamente política. Se puede discrepar de los detalles administrativos, siempre que se aclare que es negligencia de un funcionario local o intermedio, o incluso nacional, solo a título personal cuando cae en desgracia, pero jamás se puede expresar que es algo propio del proyecto, del sistema, del modelo económico o político. Quien lo insinúe, aún con el mayor de los respetos hacia las personas del gobierno, es expulsado fuera de su centro de estudio o de trabajo, discriminado socialmente, difamado por los órganos de difusión masiva, con un lenguaje de trinchera, un concepto de guerra y una explícita voluntad excluyente y difamatoria. Todo el mundo sabe que en Cuba se puede tener ideas políticas distintas…pero enterradas en lo más hondo del tuétano de los huesos porque, de lo contrario, cae sobre esa persona toda la maquinaria del Estado para conseguir un solo objetivo: marcarlo y excluirlo. El que lo quiere saber… lo sabe. Eso significa, en el lenguaje de los cubanos de a pie: “no te señales, no hagas eso porque te perjudica.” Y cuando una minoría se decide a sacar fuera lo que no puede ya reprimir más dentro de sí, no hay respeto al derecho de esas minorías ni a la existencia cívica: Se declaran no-personas, se excluyen de todo acto público, se congela en un limbo político a los que los reconocen, se prohíbe en la práctica a los visitantes, encontrarlos, a riesgo de no ser recibidos por las autoridades gubernamentales y se les cataloga como gusanos y mercenarios al servicio de una nación extranjera. Todos sabemos que los verdaderos opositores y disidentes en Cuba son cubanos y cubanas que piensan diferente, tienen la honestidad de hablar como piensan y actúan pacíficamente según les dicta su conciencia y no un amo extranjero. Ningún mercenario es capaz de sacrificar vida, prestigio, familia, libertad, tan generosamente como lo hacen los verdaderos patriotas. Todos sabemos, pero especialmente los que ostentan el poder, que los auténticos disidentes aman a su patria, por lo menos, igual que los que los denigran. Y todos sabemos que ellos hacen, dicen y piensan como hacen, dicen y piensan los opositores pacíficos del mundo entero y como hicieron en Cuba los opositores pacíficos en todas las etapas de nuestra historia. ¿Cómo es posible que sean excluidos en su propio país de forma radical, a veces con violencia verbal, psicológica y hasta física, incluso, antes de que tengan una sola oportunidad de probar con sus hechos y con total transparencia la honestidad de sus vidas, la vigencia de sus propuestas, y su insobornable amor a Cuba y a la soberanía ciudadana y nacional? Hasta el propio gobierno cubano sabe que dentro y fuera de la Isla, existen auténticos patriotas con estas características y otras mejores, que disienten, proponen y trabajan para el cambio hacia una mayor democracia en Cuba. Y muchos saben que lo mejor sería abrir espacios para su participación ordenada, legal y pacífica. Crear el marco jurídico para que puedan demostrar su probidad, amor a Cuba y aportes a su progreso. Todos los que lo hemos pensado, sin aferrarnos a intereses económicos o poderes políticos, sabemos que Cuba ganaría. En primer lugar, los ciudadanos cubanos gozaríamos de todos los derechos civiles y políticos reconocidos en los Pactos que el Gobierno cubano ha firmado este año en las Naciones Unidas. Además, Cuba podría insertarse plenamente, y en igualdad de condiciones, en la comunidad de las naciones donde están sus mejores amigos y aliados. Este es otro cambio estructural que Cuba necesita y debemos alcanzar entre todos. Para lograrlo: la exclusión política debe cesar. -La exclusión social: Es fruto de las dos exclusiones anteriores y de la total indefensión de los ciudadanos que se deciden a ejercer la soberanía que les es inherente precisamente por eso, por ser ciudadanos y no súbditos. La cultura de la subordinación mental y real debe cambiar en Cuba. El bloqueo de la iniciativa cívica y del derecho a la organización ciudadana no gubernamental debe cesar. El colmo es que la misma palabra “ciudadano” es sistemáticamente usada de forma peyorativa por los agentes del orden para identificar a los cubanos y cubanas que excluyen de la consideración oficial de “compañeros”. Esto puede considerarse un detalle insignificante ante el apartheid social que vivimos los cubanos, pero es un signo de esa brecha social que une lo peor del capitalismo con lo peor del socialismo, lo peor de la economía de mercado con monopolio exclusivo del Estado, con el analfabetismo cívico, la parálisis del miedo y el bloqueo de la información y las comunicaciones. Cuba es tan Isla en la manipulación mediática y de la Internet como lo es en lo geográfico. Es necesario o “volar” o “embarcarse” para tener acceso a la vida del mundo y lo más increíble, para enterarnos de lo que pasa en nuestra propia Isla. Es la auto-exclusión que nos imponemos por la falta de información o por la manipulación maniquea de todos los canales mediáticos: el mundo exterior es todo malo; mientras que el mundo intra-muros, hasta los confines de la Isla, es todo bueno. Si no, pruebe usted frente al Noticiero Nacional de Televisión o a una sesión de la llamada Mesa redonda, en la que nos explican, ataques incluidos, los cables recibidos por la Internet y la prensa extranjera de la que la inmensa mayoría de los cubanos somos excluidos. Es el colmo de la franqueza oficial de la exclusión: el apartheid informativo. Cuatro o cinco personas, casi siempre las mismas, tienen el “privilegio y la misión” de interpretar, comentar y, si es necesario, esclarecer, denunciar y enmendar, las noticias, imágenes y fuentes informativas de las que el resto de los once millones y medio de cubanos somos excluidos en la práctica. Jamás se pudiera idear una manera más paternalista de excluir de la información, ni una consideración más despreciativa de la capacidad de los cubanos y cubanas para: 1.Acceder por ellos mismos a las más plurales fuentes de información, incluido el acceso libre y costeable a la Internet. 2.Elegir con sus propias valoraciones éticas, qué leer y aprender y qué desechar y denunciar. ¿Cómo es posible que se excluya de este elemental derecho de discernimiento ético a un pueblo que es catalogado como protagonista de una cultura general integral? Y si lo somos, una de dos: ¿es desconfianza en su capacidad para elegir e interpretar la información por cuenta propia? O es que, ¿precisamente por saber que es capaz de hacerlo bien y de que tiene la instrucción y la sabiduría para hacerlo, se le quiere ocultar la verdad o parte de ella? ¿O acaso son las dos juntas? Con el acceso a los hoteles y a otros artículos prohibidos no ha cesado el apartheid ciudadano. Días después del levantamiento de esas prohibiciones una “reservada orientación superior” restableció otra versión del mismo apartheid: los cubanos residentes en su país no pueden pagar con tarjetas de crédito, ni a través de las agencias turísticas que facilitan gestión y precios a los extranjeros y cubanos residentes en el exterior, tienen que reservar en carpeta, pagar al cash y solo con la más alta de las tarifas existentes. Estas exclusiones vejatorias ofenderían a cualquier ciudadano del mundo, menos a los que vienen a hacer turismo en Cuba y miran para el otro lado para solo ver el mojito, las maracas y las mulatas, con ese nuevo racismo turístico y sexual que ofende y denigra lo mejor de la cultura y la identidad del pueblo cubano. Si los lectores quisieran hacer su propia evaluación de la realidad que nos circunda podrían comparar la letra de este precepto de la actual Constitución socialista de la República de Cuba con la experiencia cotidiana de cada uno: “Artículo 43.- El Estado consagra el derecho conquistado por la Revolución de que los ciudadanos, sin distinción de raza, color de la piel, sexo, creencias religiosas, origen nacional y cualquier otra lesiva a la dignidad humana: Tienen acceso, según méritos y capacidades, a todos los cargos y empleos del Estado, de la Administración Pública y de la producción y prestación de servicios; ascienden a todas las jerarquías de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y de la seguridad y orden interior, según méritos y capacidades; perciben salario igual por trabajo igual;disfrutan de la enseñanza en todas las instituciones docentes del país, desde la escuela primaria hasta las universidades, que son las mismas para todos;reciben asistencia en todas las instituciones de salud;se domicilian en cualquier sector, zona o barrio de las ciudades y se alojan en cua0lquier hotel;son atendidos en todos los restaurantes y demás establecimientos de servicio público;usan, sin separaciones, los transportes marítimos, ferroviarios, aéreos y automotores; disfrutan de los mismos balnearios, playas, parques, círculos sociales y demás centros de cultura, deportes, recreación y descanso.” Nosotros creemos que Cuba sería mejor si esto pudiera cumplirse con igualdad de oportunidades. Este es otro cambio estructural que Cuba necesita y debemos gestionar entre todos. Para conseguirlo: toda exclusión social debe cesar. Si esta realidad que hemos intentado reflejar a grandes rasgos coincide con lo que los lectores están viviendo y experimentando, en carne propia o en mejilla ajena, entonces no deberíamos quedarnos en la queja inútil y estéril. Mientras en Cuba no cambien estas tres exclusiones, o por lo menos, comencemos por cambiar alguna de ellas, podremos decir con certeza que nada esencial ha cambiado en Cuba. Para esto hay que ser propositivo. Ante cada experiencia de exclusión, aprendamos a conjugar el verbo incluir: Yo incluyo en mi vida la consideración y el respeto a todas las personas sin distinción de sexo, raza, preferencia sexual y opciones filosóficas.Yo incluyo en mi mentalidad, en mis actitudes, en mis decisiones y en mis relaciones humanas una concepción plural, diversa, multicultural del mundo, de la política, de la economía, de la cultura y de la religión. Tú incluyes en tu vida, en tus relaciones, en tu estilo de dirigir, de convocar, de organizar, de legislar, de hablar, de reflexionar, de definir, de discrepar, de elegir, de trabajar, de creer, de convivir... la más amplia diversidad, la más flexible tolerancia, la participación más incluyente y el lenguaje y el trato más respetuoso y propositivo. Nosotros incluimos como Nación a todos los cubanos y cubanas, aún y especialmente, cuando piensen diferente y sostengan ideologías contrapuestas, cuando tengan unas opciones políticas disidentes, cuando practiquen otra religión o deseen vivir la misma religión con matices y compromisos diversos. Nosotros debemos incluir la diversidad, el pluralismo, la incorporación respetuosa de las minorías y la convivencia pacífica de los contrarios en el ideario, la cultura, la religión y los programas políticos, tal como siempre desearon los padres fundadores de la Nación cubana,desde Varela hasta Martí. Nosotros debemos incluir también a la comunidad internacional sin fundamentalismos de bloques ideológicos, trasnochada resurrección de la guerra fría o de los totalitarismos sofocantes. Ustedes incluyen, ustedes, los que ostentan el poder, los que excluyen del saber, los que no promueven el ser, las naciones del mundo que ponen el comercio y la geopolítica por encima de los derechos humanos y los derechos de los pueblos. Ustedes, nuestros compatriotas de la Diáspora, cuantos comparten la añoranza, los sueños y los trabajos por una Cuba libre, próspera, incluida en la comunidad de las naciones en igualdad de aprecio y trato, incluyan a los que todavía no tienen poder de decisión; compartan el saber sin bloqueos ni falsos elitismos. Ustedes, naciones que viven en la democracia, incluyan a Cuba en el listado de las naciones que desean lo mismo que ustedes desean y se esfuerzan por lograr en sus respectivos pueblos, la libertad, el pan compartido, la justicia social, el desarrollo humano integral y la interdependencia solidaria y pacífica entre las naciones. ¿Por qué no defender y trabajar en Cuba por lo mejores ideales y proyectos que ustedes defienden y promueven en sus propios países? En fin, creemos que la clave principal para evaluar los cambios en Cuba es el carácter inclusivo de las reformas. Lo que equivale a decir, el carácter participativo y democrático del proyecto social que deseamos. Y si nos fallara la gramática de la inclusión, hagamos una nueva alfabetización cívica: única forma pacífica de aprender a conjugar, entre todos, el verbo cambiar. Pinar del Río, 20 de mayo de 2008 106 aniversario de la República de Cuba _________________________________________________________________________________________________ Galería COURET:PERSISTENCIA DEL EQUILIBRISTA Por David Mateo Estar en la cuerda fue el título que Miguel Ángel Couret le adjudicó a una exposición suya del año 1998, llevada a cabo en el Centro Provincial de Artes Plásticas y Diseño. La sugerencia generó tal nivel de aceptación entre quienes lo conocíamos bien, que a estas alturas ya se ha hecho difícil desligar la caracterización de su personalidad y su obra de esa sugestiva noción de “equilibrio”. Y es que la mayoría de las metáforas concebidas por Couret hace referencia a las contingencias del cubano en el esfuerzo por alcanzar, si no un estado permanente, al menos un período de estabilidad compensatoria, en lo que a las problemáticas de sobrevivencia y a las incertidumbres de carácter espiritual, ético y filosófico se refiere. Pero tales alegorías no se explicitan únicamente desde el punto de vista discursivo, sino también a través del propio ordenamiento de los elementos que incurren en la obra. Los objetos representados se ubican desde una lógica estructural y de diseño casi “acrobática”. En sus cuadros, por ejemplo, una barcaza egipcia se apoya sobre la cabeza de un enorme coloso de piedra; una bicicleta de equilibrista hace su recorrido en solitario sobre una cuerda floja; un desvencijado ventilador mueve sus aspas, se estremece, sobre una frágil butaca colonial; la isla de Cuba revolotea y se posa trabajosamente sobre el penacho de una palma real… Todas son imágenes anacrónicas que infieren la inestabilidad de la existencia cotidiana y al mismo tiempo una cierta voluntad de perpetuidad. El uso de planos concentrados de iluminación, la recurrencia a los ambientes escenográficos, enfatizada con la simulación de grandes telones, son otros artificios que refuerzan la connotación dramática de la ejecutoria que alegoriza el autor en sus piezas. Couret es también un artista dispuesto a sortear los escollos de la confrontación. A pesar de su procedencia pinareña y del carácter condescendiente que muchas veces manifiesta, sus composiciones no revelan la actitud cautelosa, hasta en ocasiones esquiva, de algunos coterráneos suyos frente a los parámetros establecidos desde los centros de legitimación. Durante todos estos años he sido testigo de cómo sus pinturas y grabados han ido reactualizándose, reacomodando la estrategia de su interpretaciones y recursos técnicos; tratando de resarcir aquellos vestigios de retórica que han ido permeando determinados temas de las artes plásticas a lo largo y ancho de la Isla, hasta arribar a un imaginero propio, inconfundible, imbuido de lo autorreferencial, de la recontextualización y la manipulación sarcástica del absurdo. La mayoría de sus obras -en cuyo sustrato prevalece un dibujo singular, a medio camino entre lo fantástico y caricaturesco- revelan las expectativas, e incluso tensiones, de un creador dispuesto a darlo todo en aras de trascender lo meramente localista; decidido a supeditarse a las prioridades artísticas e intelectuales del ámbito nacional, y a sustentar dentro de ellas alguna que otra razón cuestionadora, interpelativa. David Mateo Crítico de Arte CURRICULO DE MIGUEL ÁNGEL COURET Pinar del Río 12 de Octubre de 1964. Graduado del Instituto Superior de Arte, ISA , C. Habana Miembro de la UNEAC. Miembro de la Asociación Internacional de Artistas Plásticos. ACEA´S (Barcelona, España) Exposiciones colectivas: Selección 2008- De Pinar... Epílogo visual. Galería Collage Habana. C. Habana. 2008- Feria de Arte de San Rafael de Eacazú, San José, Costa Rica 2007- Deja que los Dioses Toquen tu Alma. Casa del Habano. C. habana. 2006- VII salón de Arte Religioso. Centro Cultural San Antonio Maria Claret. Santiago de Cuba 2006- 100 años de Compay Segundo, Museo de Bellas Artes, C. Habana 2006- Curador Principal del proyecto 2x2no siempre es Paisaje, galería Villa Manuela UNEAC, C. Habana. 2005- Salón Nacional VISUARTE, Cienfuegos 2005- XI Salón Nacional de Arte Erótico, galería Fayad Jamis, C. Habana. 2005- Expo “Huellas Generacionales”. Pinar del Río. Cuba. 2004- Expo-venta en el Proyecto Cultura-turismo, organizado por la Sección de Artes Plásticas e la UNEAC- Motel “La Ermita”. Viñales. Pinar del Río. Cuba. 2004- Expo “Laberinto”. Galería Luz y oficio. Ciudad Habana. Cuba. 2004- Expo “Laberinto”. Galería UNEAC. Pinar del Río. Cuba. 2003 Curador de la Expo Un Invierno en la Habana, Fortaleza La Cabaña, C. Habana 2001- XVIII Salón Provincial 20 de Octubre. Centro Provincial de Artes Visuales. Pinar del Río, Cuba. 1998- II Salón de Arte Contemporáneo, Convento Santa Clara, Ciudad Habana, Cuba. 1998- Expo- Joven Pintura Cubana Twees Museum of Art, University of Minnesota USA. 1998- Bienal Internacional de Grabado de Puerto Rico. 1997- Expo- No son todos los que están, colateral a la V Bienal de La Habana, Galería Domingo Ravenet, La Habana. Cuba. 1996- Plástica Cubana Actual, Fotocentro, Galería de la Unión de Periodistas de Rusia, Moscú /Embajada de la República de Cuba en Beijing, China. 1996- Expo Ventana Plástica, Sevilla, España. 1995 Vestigios un Retrato Imposible. CD Artes Visuales, C. Habana. 1995- 1er Salón de Arte Cubano Contemporáneo, Museo Nacional, La Habana. Cuba. 1994- Expo Colateral a la Bienal Internacional de Pintura, La Habana. Cuba. 1994- Bienal Internacional de Pintura Cuenca, Ecuador. 1992- Salón de Premiados, Museo Nacional de Bellas Artes, La Habana. Cuba. 1991- Grabado Contemporáneo Cubano colateral a la IV Bienal de la Habana, Museo De Arte Colonial, La Habana. Cuba. Expo personales: selección 2008- Pinturas y dibujos. Galería La Confronta. UNEAC. Santiago de Cuba 2007- En la Cuerda, Galería Paret, Barcelona, España. 2007- Re,encuentro, Embajada de Alemania en Cuba, C. Habana 2206- La Isla Infinita .Pinturas y Dibujos, Berlin Alemania 2006- Con el trazo a Cuesta. Galería Fayad Jamis. C. Habana, Colateral a la Bienal de La Habana. 2005- Curador Principal del Proyecto 2x2 no siempre es paisaje. Galeria Villa Manuela UNEAC, C. Habana. 2005- Requien por Aldo. Galería Ateneo. Pinar del Río. Cuba. 2005- Presentación del documental “El ojo del equilibrio”. Galería Villa Manuela. UNEAC Nacional. Ciudad de La Habana. Cuba 2004- “Calor en la Habana” Galería Alturo Regueiro. Pinar del Río. Cuba. 2004- “Acrílico y Collage”. Galería Hotel Telégrafo. Ciudad Habana. Cuba. 2001- Del Trazo al Gesto Galería Real. Casa del Joven Creador Pinar del Rio, Cuba 2002- “Tiempo de cambios”. Galería Acana. Barcelona. España. 2002- “Obra reciente” Galería Café Varones. Madrid. España. 2000- Expo Galería La Punxa, Cataluña, España. 2000- Islas Interiores II Galería Galiano,C. Habana. 1999- Alegorías y Equilibrios, Galería La Acacia, Ciudad Habana. 1998- 1997- En la Cuerda. CDAV, Ciudad Habana. 1996- Tabaco, Galería Entre Suelos, Hostal Valencia, La Habana, Cuba. 1994- Dibujos y Pinturas. Galería Sol y Mar, Varadero, Cuba. 1993- Retrospectiva Dibujos sede de la UNESCO para América Latina, La Habana, Cuba. Premios: Selección 2006- Medalla por los 20 años de la Asociación Hermanos Saiz. Pinar del Río. Cuba. 2006- Premio en Salón de Adquisición de la UNEAC. Pinar del Rió: Cuba 2005- Mención en Salón Nacional Tiburcio Lorenzo Pinar del Rió, CUBA 2005- Premio Salón Nacional de Arte Erótico. Galería Fayad Jamís. Ciudad de la Habana. Cuba, .2005 1996- Premios D´Arte que otorga la Asociación Hermanos Saíz (AHS). Pinar del Río, Cuba. Premios Salones Provinciales 20 de Octubre, Pinar del Río, Cuba.1988, 90, 92, 95, 2002, 2003. 1992- Premio Salón La Diversidad de la Naturaleza, un Patrimonio Valioso auspiciado por la FAO, UNESCO, PNUD y UNICEF, Pinar del Río, Cuba. 1986- Premio Salón Nacional de escuelas de Arte, Museo de Bellas Artes. C. Habana. Cuba. _________________________________________________________________________________________________ Poesía PAISAJE INTERIOR Por Benigno Horta -Paisaje interior. No puedo evadir este mi paisaje interior que no soporta el peso de la vida y se deja depredar los instintos por una política de venida absurda Fuego en la garganta es la frase aguda un látigo empuñado por el miedo sobrepasando los confines de un paisaje íntimo que le han borrado el horizonte. -I. Soy esclavo de un deseo cual redes de telarañas que me roe las entrañas hasta en brazos de Morfeo. Soy en sus manos un reo condenado al vil garrote rendido bajo el azote causal de tanta premura que arrastra a la sepultura mi alma de monigote. -II. Nos ha llegado el momento de contar hora por hora el tiempo que se devora hasta nuestro pensamiento. En medio de un vano intento por recobrar el pasado el sueño queda atrapado como buque en la tormenta sin apenas darnos cuenta que el final ríe a mi lado. -III. Otra vez la soledad como tímida torcaza busca un rincón mi casa presa de la realidad. Segundos de eternidad envuelven la incertidumbre sin lograr que me acostumbre a la estera sosegada cuando busca tu mirada en el seno de mi lumbre. -IV. ¡Oh!, mar, confundes la pena con la gloria de los hombres, para féretros sin nombres cavas tumbas en la arena y el dolor se desenfrena en medio de un cataclismo donde ya, nadie es el mismo porque se vive a retazos con el alma hecha un ocaso a la orilla de tu abismo. -Gays. Alguien escuchará cómo sus pasos mutilan el silencio de la noche; algunos lo verán como un fantoche que rompe la moral en mil pedazos. Un instinto animal vuelve a seguir el eco sigiloso por la acera atentos los sentidos, cual si fuera el último segundo por vivir. Se funden el temor con la esperanza de alcanzar un instante de placer que ponga en equilibrio su balance pues casi ha comenzado a amanecer y el tiempo se convierte en una lanza clavada en los costados del ayer. -S/T. Esta vida no cabe en un poema color rosa o de happy end en sus manos han crecido las espinas. y nos hace buscar a cualquier precio la alfombra de Aladino por temor a que el genio de la lámpara se pueda corromper al escuchar nuestro grito levitando en el vacío. esta vida es un verso acorralado entre eufemismos que intentar hacerme creer dueño de todo cuando ni tan siquiera puedo disponer de mi existencia. -Sitio de encuentros. La noche se va quedando sola en medio de la noche los comentarios detrás de los pestillos y una irónica sonrisa en todas las vidrieras. Los perros hacen tan suyos estos portales como el eco de mis tacones -aburridos de andar cada centímetro de la acera. Apura el paso esta vez no quiero detenerme a llorar con el parque por un sitio de encuentro. El canto de los gallos Anuncia otra mañana. Que no llega. -Oración. Le pedí a Dios una prueba pero el rugido de las olas me negó su respuesta No le exigí ver el espíritu Arder entre las zarzas Ni que abriera a través del mar una senda a mi exilio. Me bastaba con que hundiera al menos una vez sus dedos en mis yagas. -S/T Desde mi balcón He visto a un hombre quitarse la piel frente al breve espacio de su espejo y tomar la forma de uno de esos seres que pudieron tentar a los ángeles enviados a Sodoma. Sus pasos apenas rozaron el silencio cuando penetró en mi pecho como un niño que cierra los ojos intentando cerrarle sus puertas al miedo. Como un ave sobre el puerto. Desde mucho antes Era un ave sobre el puerto. Colgado de las nubes violé el horizonte cientos de veces en una post card para llegar hasta Londres, Amsterdam París…. a encontrarme con el pecado entre las sombras. Desde entonces La bestia no cesa de transformarse en ruiseñor queriendo silenciar mi vuelo con su canto hipnótico. Pero… Aún sigo sobre el mismo puerto desde donde otros partieron hacia esos lugares que un día pusieran en mis manos las cartas de un perfriend. -Puntos Cardinales Crucificado sobre sus puntos cardinales mi ciudad presume de tener tus semáforos ansiosos por encontrar una noticia alentadora entre las voces por animar las esquinas. Un fantasma recorre sus calles coloca alambradas visibles a los ojos del sufrimiento mientras sus parques sueñan con palomas y la vida se ajusta al horario de un tren sin regreso. VIII.- Se me está haciendo un oficio compartir los atardeceres con el parque mirando caer las horas prendidas a las hojas del almendro ajeno a la indiferencia de la calle que conoce el eco en cada rincón el silencio tras cada paso al dibujar recuerdos con imagen borradas por el aletear de unos gorriones Cuando la tristeza como un perro se tiende a la sombra de mis pies. Benigno Horta Hermida. Nació el 9 de Octubre de 1953. Licenciado en Lengua Inglesa. Poeta, narrador, escritor para niños y compositor. Premiado en diferentes eventos nacionales y en la provincia en eventos de literatura y composición musical. _________________________________________________________________________________________________ Narrativa ESCENAS COTIDIANAS Por Carlos Sotuyo Los perros Tomó el café con los centavos que una anciana le regaló. Aceptó sin dar las gracias. Bebía lentamente, con sorbos delicados. Levanta la mirada para recibir la luz de la mañana que se abre sobre la ciudad. Tiene las manos sucias, la ropa sucia y rasgada. La gente se aparta de él, por el mal olor. Un mes antes lo encontré aquí mismo con ese bolso que se echa al hombro para llevar algo de comer y palos y frascos que recoge en los tanques de la basura. Hoy fue a sentarse al muro que está delante del Café, y se pasaba las manos por los ojos irritados. Entonces llegó el perro. Era un perro flaco, negro, que se movía ágilmente con la cabeza pegada al piso buscando restos de comida. El perro fue a donde el hombre a olerlo. El le pasó la mano por el lomo, y el perro se apartó, asustado. El hombre sacó un pedazo de pan del bolso, de un pan duro como un hueso y se lo echó al animal. El animal lo olió, le dio una mordida y lo dejó caer. El mendigo comienza a reír a carcajadas y el perro huye como golpeado y pasa la calle entre los automóviles. 1994, Cuba El espejo La tarde desciende y el hombre tiene a su primera nieta junto a él. Están sentados en el borde del piso del portal y miran hacia la calle tranquila que está delante y que alguna vez tuvo el extraño nombre del mar. La niña introduce sus dedos en un cucurucho de maní y devora, uno a uno, los granos. El maní tiene sal y ella y el abuelo están en silencio. El viejo usa un traje de oficial del ejército y es más bien pequeño. Sin palabras, mira a la niña, toma el cucurucho y saca unos granos. Lo devuelve. Mastica delicadamente y la sal con el maní le va cayendo con la saliva por el esófago. 1994, Cuba Un hombre Este es uno de esos ancianos que conocimos cuando niños y ya somos adultos con hijos y ellos parecen tener la misma edad y el mismo aspecto de siempre. Me sorprende, por eso, la presencia de este hombre. Anda cabizbajo como quien arrastra algo enorme; pero aun levanta los ojos. En sus manos lleva brochas o pequeños espejos o cualquier otra cosa hecha rudamente y que ofrece con temor, con voz apagada, como si el presunto comprador pudiera responderle con un golpe o una ofensa. Muy pocos le compran. Por eso todos los días elige calles diferentes de la ciudad y ruega a Dios le permita vender lo que lleva. Camina medio cojo por el dolor de una pierna. Mira al sesgo cada rostro que se aproxima. Trata de reconocer al comprador. No dice nada, sino que le pone a uno, delante, las objetos. Y uno se aparta, y sigue. Regresa a la casa cuando no puede más con la pierna. Entonces trabaja para fabricar lo suyo. En la tarde y la noche temprana se escuchan los golpes de martillo. Tiene la concentración de un orfebre. Cuando habla dice que lleva una vida tranquila. 1994, Cuba Últimas palabras Supe que estaba muerto cuando vi los rostros de mis amigos en las paredes, en los extraños que pasaban, en las piedras. Sabía que ellos no estaban conmigo, sino lejos, en otra parte, vivos. Si los miraba fijamente desaparecían: volvían a ser pared, piedra, ojos diferentes que hablaban otra lengua. Iban como animales que huyen. Sentí el sol y comprobé que mis manos estaban duras, aun tibias, solas, perdidas en mí. Sin embargo, era feliz. La calma y la certeza de ser me embriagaban. Pude creerme Dios por un momento, pero no, miraba desde mi cuerpo. Era un lugar blanco y desamparado y de mucho silencio. Durante mi vida anterior advertí el hecho de que todos somos parte de una misma sustancia que se expande. Por eso, al verme ahora aislado sé que estoy muerto. Mis amigos, mis hermanos y mis padres deambulan en un filme, a varios metros de mí. Nunca responden a mis gritos. ¿Cómo van a sentir a alguien que está ya en el fondo de la caverna? Ruego a quien me escuche que venga adonde estoy. 1998, Miami. Escenas cotidianas —Creo que te conozco, — dijo ella — te he visto en algún lugar. Habíamos hablado de su dolor y ella notó cómo su gravedad pasaba a mi gravedad. Era la primera vez que la encontraba: veníamos de tierras diferentes, y estábamos en una tercera tierra. — No, nunca antes nos hemos visto. Por lo menos no en la presente existencia — dije. Ella sonrió. — No creo en existencias anteriores — dijo. — Pudiera ser — dudé. — Estoy segura que te conozco — dijo y miró a mis ojos como quien busca en la pared. Entonces comprendí todo y lo dije más o menos así: — Sí, me has visto antes. Esta mañana en el espejo cuando te mirabas fijamente a ti misma. Ahora simplemente te reconoces en mi rostro. Carlos Sotuyo Cubano. Vive en Miami. Es miembro del Instituto de Estudios Cubanos (IEC) ____________________________________________________________________________________________________ Música MIENTRAS TOCA BEBO VALDËS… Por Madeline Cámara Esa fue la noche del Maestro, bajo el techo del teatro Cervantes, en Málaga, el 29 de junio del verano del 2007. Los sonidos se dejaban escapar de sus manos, como volando, y la audiencia de inmediato reconoció “Andalucía,” del otro gran cubano: Lecuona, pieza creada por él para honra del Sur de España, tierra que ahora acoge a Bebo Valdés y a su esposa. Importa decir que Bebo reside en Benaldamena, con su compañera de origen sueco, y que han encontrado su casa en este pequeño lugar de la Costa del Sol. Por eso, este concierto es un poco para “los vecinos”, distinto a otros que ha estado ofreciendo en su reciente gira por España. Bebo ofrecía un concierto auspiciado por CUDECA, fundación sin fines de lucro, que desde hace 15 años se ha establecido en la provincia de Málaga para ocuparse de proveer cuidados paliativos a los enfermos en estado terminal de cáncer. Toda la recaudación del evento, a la que el teatro Cervantes también renunció, fue a parar directamente a la fundación y a su obra benéfica. Con razón, con cariño, los anfitriones del espectáculo lo llamaban con respeto y agradecimiento “Don Bebo Valdés.” Los aplausos tras cada pieza parecían interminables, y Bebo, con esa auténtica modestia suya, no cesaba de agradecer a su audiencia, saludándolos a su vez. “Cuando yo subo al escenario tengo que procurar que al público le agrade mi trabajo, es mi deber,” reza una cita suya en el programa. Como bien se advertía con elegancia en sus páginas: “las piezas podrían variar en su orden y su contenido según considere el Maestro apropiado”. Y así fue. Buscando eso que solo los grandes artistas logran sin esfuerzo: la comunicación con su público, el recital se iba abriendo en círculos que incluían la de los presentes con palmadas o tarareos, como sucedió durante la interpretación de “La bien pagá” pieza que compartió una vez con el famoso Cigala, bien conocido por los del patio. Para un gusto más internacional, ofreció el “Homenaje a George Gershwin,” y para los exigentes de sonidos experimentales del piano cubano contemporáneo: “Cuba Linda,” y “Oleaje,” esta última de la inspiración del Maestro Valdés y mi preferida entre las que ejecutó esa noche. No obstante, quizás el momento que más me emocionó fue aquel en que me descubrí cantando bajito “Marta,” vieja canción cubana que Bebo interpretó con una delicadeza solo comparable a la sencillez de la letra de Moisés Simons: “Marta, capullito de rosa,” puedo aun recordarla de labios de mi padre, en una de esa escenas familiares tan hondamente grabadas que se me confunden en esa región donde habitan la infancia y la patria para todo exiliado. Días antes, como parte de la clase de verano que ofrecía a mis estudiantes de University of South Florida, de visita conmigo en tierra andaluza, les explicaba que me era difícil describir qué era “lo cubano:” Bebo esa noche fue simplemente mi mejor respuesta. Para redondear más esta parte personal de la experiencia, que me he permitido compartir con La habana elegante, portal virtual de la comunidad cubana donde todos podemos encontrarnos, debiera precisar que reconocí en ese momento lo que pueda haber en mí de cubanía en “el sonido Valdés.” En el Cervantes de Málaga también estuvo Chucho Valdés, el hijo, que acompañó al padre en un inolvidable dúo interpretando “El Cumbanchero”. El director de cine español Fernando Trueba, amigo de ambos, y presentador esa noche del espectáculo, supo que Chucho no debía quedarse simplemente en su butaca, acompañando a su esposa, y su pequeño hijo Julián, sino que debía regalarnos a todos con su arte en el escenario. Para placer de los estudiantes que me acompañaron, cuando como buenos fans fuimos a la escalerita lateral del edificio a saludar a los músicos, Fernando Trueba tuvo la cortesía de llamar a Bebo para que se acercara al grupo. Entonces se abrió una ceiba en la noche malagueña. Y fue el Caribe quien nos reunió por unos instantes: Roberto Jiménez, de Puerto Rico, Ana Cecilia, de Dominicana, y yo de Cuba. Allí con Bebo, su hijo y su nieto: los Valdés, tres generaciones del más simbólico apellido de la cultura cubana, el que nos remite a los orígenes mezclados de nuestra nación. “Soy de Regla”, le conté a Bebo, y él en cambio me mostró la pulsera abacua que siempre le acompaña y protege. “Ojalá este concierto se repita pronto en La Habana,” le dije. Compartiendo la limpia mirada de sus ojos verdeazules, con su voz, igualmente clara y cálida, me contestó: “Dios te oiga.” Madeline Cámara. Cubana, miembro del Instituto de Estudios Cubanos (IEC). Profesora asociada en el Department of World Languages, College of Arts & Sciences, University of South Florida (Tampa). Doctora en Lengua y Literatura Hispánica por SUNY - Stony Brook. Autora, entre otros, de los siguientes títulos: Vocación de Casandra (Peter Lang: 2000), La letra rebelde: estudios de escritoras cubanas (Ediciones Universal, 2002) y La memoria hechizada (Icaria, 2002) y co-editora de Cuba: the Ellusive Nation (University Press of Florida, 2000). Está por aparecer su libro Cuban Women Writers: Imagining a Matria (Palgrave Macmillan, 2008). Su presente tema de investigación se centra en la imagen de la mulata como un ícono de la identidad cubana. ____________________________________________________________________________________________________ Deportes SANTIADO OTRA VEZ Por Ezequiel Morales Montesino Ha concluido la cuadragésima séptima Serie Nacional de la pelota cubana, y con ella, pues, las avispas retuvieron su título del pasado año, demostrando así que son el mejor equipo de Cuba. Para nadie fue una sorpresa que Santiago de Cuba fuera el campeón de la pelota cubana por octava ocasión dentro de nuestros clásicos nacionales. A través de estos cinco meses de torneo, vimos cómo desde un principio apareció un equipo difícil de derrotar, con una ofensiva muy poderosa y conocida como la segunda versión de la aplanadora. Desde su fecha de inauguración, el pasado 7 de diciembre de 2007, cuando hizo su debut frente a los Industriales, Santiago demostró que no por gusto son los campeones nacionales de nuestra pelota. Esta serie tuvo alguna novedad en diferencia con la pasada. Se incluyó una nueva pelota dentro del espectáculo beisbolero, la Mizuno 150, que llego para imponer muchísimos records y muy impresionantes por cierto. Otra de las novedades fue la nueva reglamentación de lanzamientos para los pitchers cubanos, aunque hubo equipos que no lo llevaron, y siguieron sus métodos antiguos. Sorprendente fue la cantidad de vuela cercas conectados, tanto colectiva, como individualmente, todos liderados por esa ofensiva santiaguera de la que impresionó su poder, guiados por un Alexei Bell, quien rompió varios records importantes, como el del mismísimo Kindelán de 36 home run entre clasificatoria y post temporada, y una cantidad de impulsadas también impresionantes, 111. Bell, fue el jugador más valioso del torneo, y quién dudaría que tuviera un puesto en el ya polémico equipo Cuba. Desde un inicio, las avispas resultaron ser invencibles con su paso arrollador, nombrándose de esta manera como la nueva versión de la aplanadora. En mi caso particular debo decir que este equipo de Santiago es más completo que aquel en las que estaban los Pacheco, Kindelán, los Fausto, los Pierre, y alguien que los acompaña en esta nueva versión, Rolando Meriño. Las avispas de ahora resultaron ser el equipo más rápido del torneo, más slugger, más impulsador, más todo. Porque con ese todo se coronaron por tercera ocasión bajo la dirección del modesto Antonio Pacheco. Pacheco, un hombre que con la disciplina dentro y fuera del terreno, ha convertido a Santiago en “el siempre Santiago”. Por otra parte, esta Serie Nacional tuvo sus encantos y dramatismos, aunque también un mal trabajo por parte de los árbitros, que me decepcionaron. Equipos que de un año a otro, mejoraron sus rendimientos así como también su posición, otros que siguieron igual y las individualidades que fueron muchísimas. Por citar algunos ejemplos, nos encontramos con el mismísimo Bell que con 31 batazos de vuelta completa y otros cinco en la postemporada, se convirtió en el pequeño jonronero. El JJ Ruíz, líder en hits, con 113, sorprendió con su rapidez y sus 33 bases robadas. Impresionantes fueron las quince victorias sin derrotas del vaquero Yulieski González. Por supuesto, a todo esto se agrega, el récord impuesto por el vueltabajero Pedro Luis Lazo, quien se convirtió en el primer lanzador cubano con más juegos ganados en la historia de las series nacionales con 238 victorias. En lo particular, la 47 Serie Nacional, resultó ser una sorpresa para muchos y motivo de tristeza para otros. Equipos que dieron su colorido ante un espectáculo que criticó mucho el trabajo arbitral (ojo con esto). La afición pudo ver cómo algunos equipos se colaron entre los mejores del país como los casos de Guantánamo, con algunas de sus figuras ya establecidas (Duvergel, Ballí, Cerce, Santos, Sutheran y compañía). También el ejemplo de Holguín que nuevamente acaparó los aplausos de su afición después de haberse coronado en la temporada del 2002. Ciego de Ávila, que bajo la dirección por primera vez del ex receptor de los equipos Cuba, Roger Machado, llegó a cuartos de finales, con un rendimiento ofensivo nunca antes visto. En los play off estuvieron los que tenía que estar. Un Pinar del Río que dio todas las sorpresas y eliminó a los favoritos para colarse en la final discutiendo con Santiago de Cuba. Un Habana que llegó con el mejor pitcheo de Cuba y decepcionaron en una primera fase. Unos espirituanos que batallaron, y por qué no decirlo, fallaron en el juego decisivo en su propio parque. Un Industriales que llegó con la etiqueta de favorito ante Pinar del Río y sorpresivamente fueron barridos por dichos inspirados. La noticia fue y será el nocao de 24 por cero. Villa Clara, con una segunda mitad inolvidable, con solamente doce derrotas, provocó que algunos especialistas, por momentos lo daban de favorito por encima de las avispas santiagueras. Las Tunas, que no pudo hacer otra cosa que clasificar, una de las mejores ofensivas del país, pero que no cuenta con un staff de lanzadores que apoyen esa batería. ¿Habrá que seguir esperando? En fin, creo que esta Serie Nacional, no pudo haber tenido otro campeón que Santiago de Cuba, ¿Quién lo dudó? Para la próxima temporada, habrá que mejorar en muchas cosas que ya conocemos, como la problemática de los árbitros, que están afectando mucho el espectáculo beisbolero, así como también otros detalles que no pueden dejar escaparse para el buen criterio del aficionado. Quien escribe esta crónica deportiva es un fiel industrialista que, a pesar de la derrota, reconoce la labor de los demás equipos que participaron en el Torneo. Quizá en algún otro número de esta excelente revista digital, podré abordar el polémico tema de los Industriales que mucho hace falta para poder convivir dentro de la familia beisbolera. Ezequiel Morales Montesino Pinar del Río, 1976 Escritor, crítico deportivo ____________________________________________________________________________________________________ CUBA SE PREPARA EN EL BÉISBOL PARA LOS PRÓXIMOS JUEGOS OLÍMPICOS Por Javier Valdés Hola, lectores. Aquí de nuevo para comentar un poco de la actualidad deportiva en nuestro país. Les contaré que ya se prepara, en su cuartel general del Estadio Latinoamericano, el equipo de béisbol que participará en los próximos Juegos Olímpicos de Beijing. En principio, el pre seleccionado está encabezado por jugadores consagrados como los receptores Ariel Pestano, Yosvany Peraza, Eriel Sánchez; por los jugadores de cuadro Michael Enríquez, Yulieski Gurriel, Eduardo Paret, Alexander Mayeta; y los jardineros experimentados Cepeda, Duvergel, Osmani Urrutia, junto al novel y más destacado de la última Serie Nacional: Alexei Bell. El cuerpo de lanzadores estará encabezado por el máximo ganador de nuestra pelota, el rascacielos pinareño, Pedro Luis Lazo, el santiaguero Norge L Vera y Yonder Martínez. Cabe destacar que la inclusión de algunos peloteros ha traído gran polémica para la afición, que, por supuesto, siempre discrepará con los encargados de hacer la difícil tarea de seleccionar los peloteros que estarán representándonos en la ya cercana cita estival. Escuchamos: “Que si es por rendimiento, que si no podemos improvisar, que si los americanos van a por todas, que si la elección del director es la correcta…” todas estas incógnitas están en la calle en boca de las personas a las que les interesa este mundo. Les diré que, en mi criterio, la inserción de peloteros que no tuvieron una Serie Nacional buena tiene su fundamento; tal es el caso del lanzador Odelin: este era un lanzador de grandes perspectivas, pero se lesionó y creo que su aval lo respalda, ya que es un pitcher con una buena experiencia y, siempre según mi criterio, eso debe ayudarnos mucho en juegos tensos. Norberto González y Adiel Palma son otros dos peloteros de mil batallas y por la misma razón veo acertada su presencia en estos juegos. Mi criterio, además, es que debe ser una Olimpiada, con respecto a la pelota, en que se necesitará de mucha experiencia, de ahí las muy discutidas exclusiones de jugadores tales como Donald Duarte. El tercera base pinareño tuvo, junto a David Castillo, una formidable serie y creo que ambos fueron el motor impulsor de un equipo pinareño que levantó pasiones dentro de las personas, ejerciendo de David ante muchos Goliats. Por eso creo que deberían estar en esa preselección otros con experiencia y calidad como es el caso del lanzador Yader Martí, mejor lanzador del primer Clásico Mundial. Quedamos a la espera de los entrenamientos, porque una cosa es con guitarra y otra con violín. El seleccionado cubano no debe tener muchos cambios con respecto al último mundial, excepto el director, que es el destacado pelotero retirado Antonio Pacheco, que mueve los hilos actualmente del Campeón nacional, Santiago de Cuba. En opinión de muchos, en la que me incluyo, es muy novel para dicha competencia. Experimentados como Jorge Fuentes deberían haber estado al frente del equipo. Pero bueno, es un simple análisis de un aficionado convertido en periodista que, como siempre termina diciendo: el tiempo será mi mayor valedor. Javier Valdés Delgado (Pinar del Río, 1985) Estudiante de Cultura Física y Deportes. Universidad Deportiva “Manuel Fajardo”. Fue Responsable Diocesano de los jóvenes católicos. Reside en Pinar del Río. ____________________________________________________________________________________________________ Derechos Humanos LA FALTA DE EDUCACIÓN EN MATERIA DE DD/HH: ¿OMISIÓN O ESTRATEGIA? Por Virgilio Toledo López Es sorprendente y penoso palpar cómo en nuestras escuelas no se brinda ni siquiera una elemental formación o educación sobre los derechos humanos. Si le preguntas a un alumno del Nivel Superior sobre: ¿qué es la Declaración Universal de Derechos Humanos? ¿qué son los Derechos Humanos? ¿qué mecanismos existen para preservarlos y cuidarlos?, es probable que no sepa mucho al respecto, en el mejor de los casos, conocerá el nombre, pero nada o muy poco del contenido. Esta podría ser, entre otras, una seria carencia del contenido de los programas de estudio de la enseñanza primaria, básica y media en Cuba. ¿Por qué esta omisión?, ¿Será que el Estado no lo cree importante, o es un olvido voluntario? Como sabemos, un Estado, al ser signatario de la Declaración Universal y demás Instrumentos Internacionales de los Derechos Humanos, adquiere la obligación de divulgar sus contenidos e incluirlos en la Constitución y demás normativas internas de su país, procurando por todos los medios, la educación de la ciudadanía en ese sentido. Se supone que si la Comunidad Internacional ha aprobado estos Instrumentos, ergo, será lo mejor y más conveniente para todos. Pero, antes de que un gobierno haya firmado cualquier Declaración, Pacto o Convención, por esencia de su existencia, ya tiene adquirida, porque le es inherente, la obligación de procurar que la educación, promoción, respeto y vivencia de los derechos humanos, alcance los mayores grados posibles dentro de la sociedad a la que se deben. Frecuentemente, personas de otros países preguntan el por qué una gran parte de la sociedad cubana acepta tan “pasivamente” la violación de sus derechos básicos. Me surge una serie de interrogantes que quizás nos ayuden a reflexionar y a encontrar alguna respuesta a esto: ¿no se deberá en gran medida a la falta de conocimiento y formación en esta materia, que los estudiantes, futuros trabajadores y ciudadanos no exijan con firmeza sus derechos y cumplan con sus deberes? ¿hasta dónde ha llegado el daño que ha provocado la falta de educación en cuanto a derechos y deberes se refiere? ¿cuáles son los impedimentos que existen para que los estudiantes y toda la sociedad cubana tengan una cultura básica en materia de Derechos Humanos? ¿A quién le conviene que los ciudadanos de su país tengan dificultades o no sepan reclamar sus derechos? ¿por qué no pocos cubanos tienen miedo de defender sus derechos o miran con temor y recelo a los educadores o activistas de los mismos, cuando les dicen o se enteran de que… “estos son de los derechos humanos”? Consecuencias Las consecuencias de esta carencia en los programas de enseñanza puede que no se vean de inmediato, pero cuando el estudiante termine su tiempo de estudio en las escuelas y pase a una Educación Superior, más autónoma, o simplemente se convierta en un trabajador, estará incapacitado para defender sus derechos y conjuntamente con esto, incumplir con sus deberes para con la sociedad, porque es bien sabido de la dualidad y complementariedad que existe entre un derecho y un deber, al estar estos indisolublemente unidos por ser la persona humana su titular. Un pueblo que no es capaz de exigir el respeto a sus derechos individuales y sociales, degenera y se convierte en una sociedad masificada y cosificada, va perdiendo poco a poco el dinamismo y la riqueza propia que caracteriza a las sociedades diversas, plurales, cultas, abiertas y flexibles. Cuando no se tiene una cultura elemental sobre los derechos humanos, pueden surgir actitudes de rechazo por las personas, grupos e instituciones que son defensoras y educadoras de los mismos. La violación sistemática y prolongada de los derechos humanos es uno de los obstáculos fundamentales que se presentan en la búsqueda de la verdad y en la aplicación de la justicia. Colmar la distancia entre letra, espíritu y vida real Generalmente en las sociedades donde la educación, promoción y divulgación de los derechos humanos no constituye una prioridad, surge y se amplía, una distancia entre la letra, leyes positivas, espíritu con que se crean y animan dichas leyes, y vida real de las personas. Por eso es necesario llenar ese espacio proponiendo soluciones. 1-Incorporar en los programas de estudio de nuestras escuelas los contenidos necesarios y adecuados a los diferentes niveles para garantizar una educación básica en materia de derechos humanos en los estudiantes. 2-Formar educadores capaces de transmitir a sus educandos una cultura amplia sobre derechos humanos, acorde a las exigencias de cada uno de los diferentes niveles de enseñanza en Cuba, teniendo en cuenta todas las dimensiones de su “ser”, ayudaría a ir eliminando paulatinamente el déficit de conocimiento y vivencia existente en la actualidad. 3-Promover la creación de Instituciones, Organizaciones y diferentes iniciativas de la sociedad civil, encaminadas a contribuir con la promoción, educación, denuncia de violaciones de los derechos y posibles soluciones a las mismas. 4-Garantizar en la vida real de los cubanos el disfrute de los diferentes derechos que le son consustanciales e inherentes, por el solo hecho de poseer una dignidad que los hace acreedores de ellos. 5-Eliminar de la Constitución y de la Legislación cubana normativas que dificultan el uso responsable de la libertad de los cubanos y su capacidad para elegir y participar. Sin duda que otras iniciativas se pueden sumar o perfeccionar y enriquecer estas. Es labor de todos, pensarlas, proponerlas y aplicarlas, si es de forma gradual y paulatina, mejor. Esta manera corresponsable y participativa es una vía cierta, porque no excluye a nadie, y a la corta, a la media y a la larga, los beneficiados seremos todos, al irse reduciendo la distancia que existe entre, la letra, el espíritu y la vida diaria de los cubanos. Si partimos de la premisa de que el conocimiento de los derechos humanos es garantía del bienestar de todos y, que además, su respeto y promoción animan a todos a hacer valer sus derechos sin temor o miedo a represalias, ¿por qué entonces el Estado cubano no ha favorecido, ni divulgado, ni educado a sus ciudadanos en esta materia? ¿Será por omisión o estrategia que no se ha generalizado en nuestras escuelas y en toda la sociedad la educación de los derechos humanos? Empezar por llevar a las escuelas la educación en Derechos Humanos, a mi juicio, no depende nada más que de la voluntad de hacerlo. Creo que es momento y hora oportuna para ello. En el futuro la sociedad recogerá los frutos. Virgilio Toledo López (Pinar del Río, 1966) Ingeniero Electrónico. Premio Ensayo 2006 en el concurso “El Heraldo”. Ha publicado en revistas nacionales y extranjeras. Es miembro fundador del Consejo de Redacción de Convivencia. Reside en Pinar del Río. ____________________________________________________________________________________________________ Relaciones internacionales EL TíBET Y LA DEFINICIÓN DE LA SOBERANÍA Por Orlando Gutiérrez Boronat Aunque los estados nacionales son entes políticos de reciente creación en la historia de la humanidad, se puede afirmar que el concepto de la soberanía, o de la libre determinación de la sociedad sobre sus decisiones colectivas, es consustancial con la misma naturaleza política del hombre. De dónde emana el derecho a determinar, a decidir por sí de un grupo humano, ha sido punto de controversia y debate en la historia. Existen, en términos generales dos concepciones sobre los orígenes de la soberanía. La primera estipula que la soberanía emana desde la cúspide de la sociedad, desde el gobernante mismo o de alguna deidad que para eso lo faculta, y que se mueve de forma descendiente hacia el resto del colectivo. La segunda define a la soberanía como proveniente de Dios, de la razón y de la ley natural pero expresada mediante la sociedad misma, facultando al gobernante con la responsabilidad de velar por el bien colectivo de sus compatriotas. Mayormente, la humanidad ha trascendido una definición descendiente de la soberanía, tal y como se practicaba por los faraones egipcios o los reyes absolutos de la Europa post Westfalia. Es más, este concepto ascendiente de la soberanía popular, desarrollado desde sus bases en la existencia política de Grecia y de Roma, fue llevado a su plenitud conceptual por los teóricos medievales, principalmente Santo Tomás de Aquino. La pregunta entonces es ¿quién es el pueblo que gestiona la soberanía? ¿Cómo se define la sociedad humana en la que se enmarca la autoridad soberana? En fin, ¿qué constituye una nación? Los europeos manejaron diferentes tipos de definición de la nación: la geográfica, la lingüística, la racial, la económica, la religiosa. Todas resultaron insuficientes para representar el misterio de la existencia nacional soberana. Quedó en manos del gran pensador y escritor francés de finales del siglo XX, Ernst Renan, conceptualizar la definición del ente nacional soberano en su majestuoso ensayo "¿Qué es una Nación?" Renan proponía tres principios que categorizaban una existencia común nacional: (1) Una historia común llena de heroísmo, sacrificios y grandezas que se convierte en reserva inagotable de nutrición espiritual para todo un pueblo, (2) La voluntad de permanecer juntos como nación, expresada mediante lo que Renan llamaba "el plebiscito diario", o la libre participación en la vida política del país mediante el ejercicio de las libertades civiles y los derechos humanos de la persona, o el esfuerzo de esa comunidad nacional por permanecer unida aun frente a los grandes retos que amenacen con dividirla o destruirla. (3) La conciencia de que aún le quedan cosas por hacer al conjunto nacional, que aún hay una misión colectiva por cumplir. Tíbet Lo que le da vida a una nación entonces no son sus tiempos de felicidad colectiva, que pueden ser pocos, sino los momentos en que reafirma su voluntad de permanecer junta, unida, indivisible. Quizás por eso, a pesar de pasar 2000 años sin existencia política colectiva, Israel logró reconstituirse como nación. Y Polonia, descuartizada y ocupada por sus vecinos poderosos, logró también prevalecer en su voluntad de destino nacional y reintegrarse toda. Lo que sí podemos decir es esto: la voluntad de permanecer unidas es la esperanza de la resurrección para las naciones. La voluntad de mantenerse unidas es lo que les permite a las naciones su soberanía y su libertad. Para Israel la larga noche sin soberanía comenzó cuando los romanos destruyeron su templo y regaron a su pueblo por todo el mundo. Para Polonia la pesadilla se inició cuando rechazaron la invasión bolchevique en 1921 y Lenin proclamó a Polonia como nación enemiga del comunismo internacional y con la masacre de Katyn los soviéticos intentaron exterminar la crema y nata de su pueblo. En 1950 cae la noche sobre Tíbet. Los ejércitos rojos de Mao Tse Tung invaden ese pacífico país. Habiendo derrotado a las fuerzas nacionalistas de Chiang Kai Shek gracias a la ayuda soviética y la complacencia norteamericana (obtenida a través de agentes de la KGB que habían penetrado al gobierno norteamericano), Mao buscaba extender su poder lo más rápidamente posible, atrapando bajo el totalitarismo comunista a cuanto pueblo vecino pudiese. Esa fue la suerte del Tíbet y de Corea del Norte, y casi la de Taiwan, si no hubiera sido por la heroica defensa nacionalista de la Isla de Kinmen, donde 30,000 comunistas perdieron sus vidas ante unidades nacionalistas inferiores en número, pero superiores en valor y en la determinación de ser libres. Esta histórica batalla preservó la soberanía de la República de China libre y democrática fundada por el Dr. Sun Yat Sen y asentada desde 1949 en Taiwan o Formosa. Los comunistas chinos decían que el Tíbet no era una nación. La describían como el feudo de monjes budistas medievales que mantenían a ese pueblo cautivo, enjaulado por supersticiones y atrapado en la explotación económica. Por tanto el principal objetivo de los comunistas chinos fue la destrucción de la identidad tibetana. Sucedió que la diáspora tibetana se organizó en un gobierno en el exilio y la resistencia interna de ese país luchó durante largos años en contra de la ocupación de los comunistas chinos. Pero por 50 años el gobierno comunista chino se ha dedicado a destruir y cerrar los templos tibetanos, a extirpar la historia del Tíbet de las aulas de ese país para intentar así borrar la memoria de la independencia de la mente de sus hijos, han deportado a miles de tibetanos de sus hogares y llenado al Tíbet de otras etnias para así diluir la estirpe...en fin, todo cuanto pudieron aprender de imperios como el Asirio y de tiranos como Stalin que se dedicaron a la destrucción de naciones enteras. Cuán solitario ha parecido tantas veces el Dalai Lama en sus caminatas por el mundo, proclamando con tanta humildad el derecho a la identidad nacional del pueblo tibetano y su disposición de lograr la autonomía mediante medios pacíficos. El mundo, con notables excepciones, ha ignorado el padecer de este pueblo y de su honorable líder. Al igual que ha ignorado la masacre de Tiananmen, donde el actual gobierno chino consolidó su poder. A tal punto que China fue escogida como anfitriona de las Olimpiadas, como si fuese ejemplo ante el mundo de concordia y paz. Y entonces se levantaron los tibetanos. Y ante el valor pronunciado en las calles de su nación ocupada, respondieron los hijos del Tíbet esparcidos por China, por la India, por el mundo entero. Y ante la voluntad manifiesta del Tíbet de mantenerse unido, y por ende nación, y por ende libre, el mundo comienza a reconocer el derecho a la soberanía del pueblo tibetano ausentándose de la inauguración de los Juegos Olímpicos en Beijing. Una pequeña nación, un pueblo sojuzgado, le ha dado clases de soberanía al gigante totalitario que lo oprime. Post data (Reflexión para los cubanos) ¿Recuerdas el balsero que se lanzó al mar y venció a las corrientes y mareas y llegó a tierras de libertad? En cuanto pudo o buscó a los suyos, o les envió provisiones para pasar la tormenta. ¿Recuerdas a los muchachos, nacidos en tierras de libertad pero hijos o nietos de los nacidos en la Isla, que se montaron en avionetas endebles y volaron por encima del Estrecho buscando balsas con sus hermanos a bordo para salvarle sus vidas? Dieron su vida en el empeño. Te digo esto: cuando pase la noche, esos que como dice Silvia Iriondo, teniendo patria no dejaron de luchar por la libertad y aquellos que teniendo libertad no dejaron de luchar por la patria, serán la seña y santo de que nuestra nación nunca murió, sino que esperaba por su resurrección. Orlando Gutiérrez-Boronat (La Habana, 1965) Doctorado en Filosofía (Ph.D.) de las Relaciones Internacionales de la Universidad de Miami. Maestría en Ciencias Políticas de la Universidad Internacional de la Florida. Es Profesor Invitado de Teoría Política de la Universidad Internacional de la Florida. Es co-fundador y Secretario Nacional del Directorio Democrático Cubano. Reside en Estados Unidos. ____________________________________________________________________________________________________ Sociedad civil LA SOCIEDAD CIVIL: TERCERA PATA DE LA SOCIEDAD. (Sinopsis imaginaria de una película naif pero muy real) Por Juan Carlos Fernández Título del Filme: ‘LA TERCERA PATA’. Actor Protagónico: La Sociedad Civil. Actores Invitados: La Sociedad Política y el Estado. Locaciones utilizadas para el rodaje: Toda Cuba. Director(es): Hombres y mujeres de Cuba identificados con esta forma de participación ciudadana. (No les bastó con el protagónico). Presentador: El filme que vamos a proyectar puede definirse como ecléctico, pues tiene ingredientes de la comedia, la sátira, el drama, el melodrama, el policiaco más clásico y un toque de fantasía, tomando siempre de ellos lo mejor de sus mensajes. La protagonista de este interesante obra se empeña durante toda su vida en que, de una vez y por todas, la gente entienda que en el mundo actual andamos desde hace rato en medio de la sociedad, sostenida por tres patas. ¡Imagínense ustedes!, regresamos a la normalidad, luego de cinco décadas de mutilación transgénica: ¡dejamos de ser bípedos, y nos vamos convirtiendo otra vez en trípedos sociales!, la palabrita se las trae, y los que crean que pueden prescindir de ella, de la tercera pata, están al borde de una catalepsia masiva, que solo será superada en cuanto su sensibilidad interior logre armonizarse con todo el movimiento en derredor. No vayan a pensar, amables televidentes, que esta película les dará un respiro. Tal y como los protagonistas, ustedes también se verán envueltos en un torrente de acciones que se mantendrán a un ritmo más que trepidante hasta el supuesto final que nos ofrecen sus directores. Digo supuesto, porque ustedes se darán perfecta cuenta que el final del filme queda abierto de manera sugerente para que el televidente o cinéfilo pase de su cómoda butaca a formar parte activa de esta multipremiada cinta que , cosa curiosa , ha roto todos los records en cartelera , pues lleva ya … ni se sabe cuántos años en pantalla. Quisiera, a continuación, profundizar un poco en lo que los directores y la protagonista han querido comunicar con su excelente puesta: Cuba: Actualidad, cualquier lugar y a cualquier hora. Sociedad Civil: En pleno crecimiento y fortaleciéndose día a día. Actitudes de los actores invitados Estado y Sociedad Política: Confusión, malas intenciones, pasando por el total o parcial desconocimiento. Con todo esto y más tiene que lidiar permanentemente la protagonista. Presentador: Permítanme ahora ponerles un ejemplo sin contarles la película: En una escena memorable El Estado intenta, obstinadamente, de obstaculizar y menoscabar los espacios que ha conquistado hace poco tiempo una asociación independiente, aquí, en este momento tiene lugar una de las escenas de mayor contenido en la película cuando sin que nadie lo espere, mucho menos el Estado, la Sociedad Civil le responde pausadamente pero de manera firme: Sociedad civil: “Tú no eres dueño mío, no eres mi conciencia y mucho menos mi padre. Tú eres mi servidor, tú te debes a mí y no a la inversa, tu deber y obligación es propiciar y estimular un ambiente sano para que yo goce de un perfecto estado de salud, no debes invadir mis espacios creativos porque con esto estás limitando mi libertad y esta actitud tuya disminuye la credibilidad en ti’. (El Estado en esta parte del diálogo estaba frenético y encerró, una vez más, a la Sociedad Civil, mas, no pudo silenciarla. Esta continuó, armada de paciencia y tolerancia su conversación a través de una buena parte de ella que no había sido encerrada en esa ocasión y dijo:) Sociedad civil: “Estado, amigo mío, tú siempre serás necesario, pero tus funciones y espacios deben limitarse a los principios de la subsidiaridad y la solidaridad, ¿no entiendes lo que digo?, te lo explico enseguida: ‘Cuando yo no pueda o no quiera hacer algo, entonces y solo entonces, es que tú debes intervenir, nunca antes. Preocúpate mejor de aquellos que en verdad lo necesitan y no poseen seguridad social y otros que necesitan empleos, etc. No te enfades cuando te critico constructivamente o cuando te conmino a que des explicaciones de alguna que otra decisión que has tomado sin contar conmigo y esta nos afecta a todos, esa es una de mis tantas funciones y espacios, amigo mío. Esa asociación de la cual encarcelaste a varios de sus miembros no es tu enemiga, por el contrario, está tomando nota de lo que no estás haciendo bien, no para echártelo en cara, sino para que lo hagas mejor cada día.” Presentador: El Estado dio media vuelta y se alejó pensativo. Era la primera vez, en muchos años que le hablaban de esa forma. Recordó, entonces, cómo había sido todo en una época, lejana ya, en que estas mismas palabras se las habían dicho, pero de esto casi nadie se acuerda, ¿cómo es posible que esta jovencita, casi una niña, hable del modo en que hablaban los antiguos? ¿Comenzaría de nuevo la trasformación de aquellos años cuarenta y tantos del siglo pasado? Estas y un sinfín de preguntas más vinieron a la mente del Estado. Tenía miedo, pero a la vez la forma en que reaccionó esta joven a su violencia lo dejó confundido y con más preguntas, que por el momento no pudo responderse.) (En otro momento del filme La Sociedad Civil tiene que defender su propia identidad ante el ataque unas veces, y la confusión y el desconocimiento otras, de la actriz invitada, nada más y nada menos que La Sociedad Política. Este personaje, debemos decir, estuvo fuera de la escena por algo más de cincuenta años, en cuanto a su diversidad, ya que, es justo reconocerlo, ha estado presente en forma de quiste solitario por algo más, ironías de la vida, de cincuenta años.) Presentador: Es bueno señalar que una buena parte de los errores y desaciertos de la Sociedad Política vienen dados, como señalé anteriormente, por la falta de entrenamiento diario en la vida pública, prácticamente es nueva en estas lides, además de no querer repetir las meteduras de pata de la minúscula parte que de ella se ha mantenido durante todos estos años, aunque muchas veces cae en lo que ella misma critica de esa parte. Son las confusiones normales de todo novato cuando entra a jugar en las Ligas Mayores. Ya mejorará, confiemos. Pues bien, queridos amigos, los encuentros y desencuentros de la Sociedad Política y la Sociedad Civil ocurren con una elevada frecuencia, llegando en ocasiones a niveles que tocan la tragi- comedia por la mayúscula ignorancia y la subvaloración de la primera respecto a las funciones y espacios vitales que debe ocupar la segunda. Esta actitud se repite una y otra vez a lo largo de todo el filme, y eso que la Sociedad Civil nunca se cansa de explicarle a toda la Sociedad Política de la siguiente manera: Sociedad civil: “Mi hermana, como le he explicado también al Estado, yo no soy su enemiga, eso tú lo crees porque no me conoces bien, deja que te explique: “Sin mí, independiente y soberana y con pluralidad en todos los aspectos, por muy buenas que sean tus propuestas y soluciones siempre estarán cojas, porque yo soy tu conciencia crítica e interlocutora plural de cualquier consenso sano y verdaderamente democrático que pretendas llevar a cabo. Pero te digo todavía más: para que exista un verdadero debate público en el seno de toda la sociedad yo debo interpelarte, apoyarte y a la vez denunciarte o exigirte a ofrecer nuevas y mejores propuestas . Todo esto y más, lo hago, aunque no lo entiendas o no quieras entenderlo, en aras del fortalecimiento de la democracia, porque si no hay diferentes propuestas y alternativas, la libertad se sentirá coartada, lo cual menoscabará el bien común al que todos al fin y al cabo estamos llamados a servir desde espacios diversos”. -Y continuó diciendo la Sociedad Civil: “Mira, hermana Comunidad Política, nuestras propuestas y soluciones no tienen que excluirse ni invalidarse, más bien debemos complementarlas con lo mejor de cada una.” Presentador: Más o menos así, queridos amigos, transcurre este filme cubano que, pienso yo, ha trascendido nuestras fronteras debido al propio tema que toca. Por supuesto que en este modesto comentario no he pretendido abarcar toda la riqueza que brota del entorno de la Sociedad Civil. Esto es imposible de alcanzar, aún para el más diestro y capaz de los analistas ya que es un terreno donde a diario surge infinidad de propuestas, las cuales, muchas veces, son imposibles de recopilar, ni aun en la mejor de las películas. No quisiera despedirme de ustedes sin comentarles un encuentro que, pienso, es en gran medida la idea que pretenden que aprendamos y aprehendamos los directores con toda la sensatez e inteligencia que estos tiempos de encrucijadas nos proponen. Me refiero a la escena en que la Sociedad Civil sostiene un encuentro, en igualdad de condiciones, con La Sociedad Política y El Estado. He aquí el toque de fantasía en esta película que es la vida cotidiana de nuestro pueblo. Espero con ansias que se haga realidad, lo cual, por cierto, es posible hoy más que nunca en nuestra historia reciente. La Sociedad Civil dice a los actores invitados: “Sociedad Política, Estado, los cambios que de dicho y de hecho están sucediendo y sucediéndose diariamente aquí, debemos tratarlos entre todos sin exclusiones ni falsas rivalidades y enfrentamientos. Debemos entre todos encontrar respuestas. Por ejemplo: Tú, Estado, no me temas más, yo no quiero ni puedo prescindir de tu existencia, todos debemos respetar tu función pero debes legitimarla cumpliendo tu rol con coherencia y competencia. ¿No crees que hace ya bastante tiempo estás invadiendo mis espacios y los de la Sociedad Política? (El Estado escucha atentamente, mientras la sociedad civil continúa enfáticamente:) “Has creado una confusión tal, que hay veces en que yo misma no me reconozco, también la Sociedad Política está bastante turulata pues tú mismo le has hecho creer en todos estos años que ella eres tú y viceversa. Tiene un grave problema de personalidad, asociado con el autoritarismo, por el hecho del lugar que ocupa, desde hace bastantes años ya, la parte pequeña de la Sociedad Política que tú has hecho tuya y ella, en ocasiones, parece que te ha copiado a ti, confundiendo ambos los espacios y las personalidades de los dos en una mezcolanza que ya nadie entiende, llegando al colmo de confundirse con la Nación y a la locura total de pretender ser la Patria.” Sociedad civil, (un poco más sosegada): “Estas actitudes en nada ayudan, no puedes seguir desconociendo las iniciativas que la Sociedad Política y yo hemos venido presentándole a la sociedad toda. Descalificar y desconocer estas realidades es atrasar la renovación que esta misma sociedad necesita, no puedes seguir obstinadamente obstruyendo todo proyecto que no sea tuyo o que no cuente con tu visto bueno. Con esto estás propiciando que los cambios, inevitables por cierto, no encuentren los cauces apropiados y se vayan a desbordar por los de la violencia y la indisciplina social. Abre los ojos, ¿no ves que Cuba te necesita?, pero hazte querer.” La sociedad civil, (Se vuelve y se dirige a la comunidad política:) “En cuanto a ti, Sociedad Política, no te dejes manipular más por el Estado y a la vez no trates de manipularme tampoco a mí, incipiente sociedad civil no partidista, atrayéndome a desempeñar roles que no me corresponden en espacios que son tuyos, al César lo que es del César y a la Sociedad Civil, o sea, a mí, lo que es mío, para que los tres podamos reconocernos diferentes, respetar nuestros roles sociales y cooperar en todo lo que contribuya al bien común de la Nación que formamos todos.” La Sociedad civil (se dirige ahora a todos los presentes y dice con serena convicción:) Debemos, entre todos, hallar las respuestas para todos por los caminos del diálogo y el respeto, desde nuestros diversos espacios. Jamás han sido ustedes mis enemigos y nunca me ha pasado por la cabeza prescindir de ninguno de los dos. Mas yo necesito de mi espacio propio y que no se me descalifique ni se me trate de mezclar más con ninguno de ustedes. No es discriminación, sino reafirmación de mi personalidad. Ya saben que en Cuba somos obsesivos con esto de los roles y las personalidades, de los cometidos y los contenidos de trabajo, por aquello de las confusiones históricas que hemos sufrido por demasiado tiempo.” “Ni soy Estado ni soy Sociedad Política: Yo soy la Tercera Pata y nunca más voy a ausentarme del escenario público de la Nación cubana”. Presentador: Terminó así su intervención la Sociedad Civil. El Estado y la Sociedad Política se miraron y asintieron con la cabeza y permanecieron en silencio en señal de respeto”. Estimados, esta es, a grandes rasgos la película que, ¿hoy?, bueno, bueno, desde hace tiempo, le está presentando el canal de la vida en Cuba. Quiero advertirles que esta cinta ha sido comentada anteriormente por eminentes especialistas en la materia, yo lo hago, precisamente en respeto de esos, que día a día dan lo mejor de sí para que en nuestra Patria se llegue a ver esta película en toda su plenitud y esplendor. Marcado por la ternura y la firmeza de los planteamientos que hace la Sociedad Civil en clave de diálogo y reconciliación y a la vez autoafirmando su derecho a espacio propio y voz plena en el debate y las decisiones del País, espero que las moralejas o enseñanzas de este filme tan ingenuo como real, repercutan en la vida de todos los cubanos. Disfrutémosla viviéndola, unos como protagonistas, otros como actores invitados. La opción es libre para cada cubano que desee participar, la validez de esta la da el respeto, reconocimiento y promoción del papel y espacio de los otros actores, ¿no creen? Presentador: Yo, desde hace un tiempo, escogí participar con La Tercera Pata… ¿Y usted? Juan Carlos Fernández Hernández (Pinar del Río, 1965) Fue co-responsable de la Hermandad de Ayuda al preso y sus familiares de la diócesis de Pinar del Río. Animador de la sociedad civil. Pinar del Río. Colaborador del proyecto ConVivencia. Vive en Pinar del Río, Cuba . *Nota: Para la confección de este artículo tomé como base fundamental el libro: “Cuba: Libertad y responsabilidad. Desafíos y proyectos”. Autor: Dagoberto Valdés Hernández. Ediciones Universal, 2005. Capítulo: IV. Reconstruir la sociedad civil en Cuba. ____________________________________________________________________________________________________ SOLIDARIDAD UN PILAR DE LA SOCIEDAD CIVIL Por José Antonio de la Rosa Un nuevo estadío de la sociedad civil cubana está robusteciéndose, su convivencia. De donde brota como rasgo esencial de virtuosidad la responsabilidad por acompañarse en el camino, la palmada en el hombro, las palabras: estoy contigo. Actitud muy notoria para cualquier democracia como sociedad fundamentada en el derecho y el deber, esencias de espiritualidad comunitaria. Hablo de la solidaridad, de ella entendida como nos la enseña la Doctrina Social de la Iglesia: como un darnos cuenta de la igualdad que nace de nuestra dignidad humana por ser hijos de Dios; y de la urgente necesidad de manifestarnos fraternidad. Principio que, aún cuando falta la fe cristiana, gracias al desarrollo del pensamiento y experiencia humanista de la actualidad, denota dos grandes exigencias que nos conducen a la acción en este sentido. Una es de carácter ético, partiendo del hecho de la universalidad del ser personas, por tanto, aquello percibido como bien para uno mismo debe buscarse también para los demás; mientras la otra es justo pragmatismo humanista porque la justicia y el bienestar de los demás redunda positivamente en uno mismo. Dicho así el principio, lo estamos analizando en sentido de apelación a la conciencia, no a los instintos humanos que, sin ser malos, nos han acostumbrado a limitar el sustantivo para la acción en situaciones muy críticas. Solidaridad, ejercida en sentido cívico, para que nuestras conquistas individuales de valores y cultura puedan constituirse en patrimonio nacional de derechos de todos los cubanos. Para que los proyectos grupales y familiares sean compartidos o expuestos abiertamente como modelos o esbozos al alcance de todos nuestros conciudadanos. Para integrarnos según nuestras capacidades, también vocaciones, pero de modo elemental y novedoso, nuestro ser todo, en cuestiones tan sensibles como el acompañamiento de proyectos e iniciativas promotoras de un nuevo contexto social cubano. Bien sea, mediante la expresión profética de denuncia y anuncio; o apoyando ideas verdaderamente revolucionarias que por su peso moral, humanista y empírico, están aprobados con el éxito a través de la historia humana. Esta coparticipación cívica responsable, contagiosa, como testimonio de buena voluntad de gran parte de nuestro pueblo, donde destacan conocidos protagonistas por el cambio; es realidad propia y necesaria para esta sencilla pero sostenida experiencia de sociedad civil que, lejos de apagarse, se expande en Cuba con amor, y que habla por sí misma de la virtuosidad del futuro social cubano. Solo que no son todos, ni nunca serán todos, quienes comprenderán ni trabajarán en la consolidación de tal principio social como si se tratase de un imperativo. Pero más penoso aún será, quienes desde el presente sistema o desde otros postulados socio-políticos establecidos dentro y fuera de la Isla cubana, reniegan o coartan esa necesidad de relaciones conscientes fraternales para nuestra sociedad civil. Las razones pueden darse a partir del ingenuo egoísmo cotidiano de no analizar bien las cosas; de no sacar tiempo para los demás porque estamos casi saturados, o por anemia en el pensamiento, puro egoísmo radical de lo mío primero y hasta lo único, en intento de sacar la mayor ventaja posible, o sea, más de lo mismo. Otros factores negativos como el miedo, la opresión interiorizada, el escepticismo y demás, sabemos que influyen también en el acercamiento a los demás, pero no son los más sensibles en el caso de marras. Por otra parte, las tendencias radicales de izquierda nos han acostumbrado con facilidad a identificar la solidaridad con actitudes de populismo y otros estandartes que rechazan a los presuntos enemigos, e incluso la reducen con facilidad mediante la ideología de la masividad. Mientras el extremo opuesto, las corrientes neoliberalistas, enarbolan discursos de indiferencia y sospecha, intentando echarla en el mismo saco, bien sea criticándola como un fruto de la extrema izquierda, o recurriendo a principios individualistas mediante la masividad consumista. Rasgos de ambos extremos, han dejado en nuestra población cubana huellas de insolidaridad muy profundas, por lo que aquellos actores que hoy consolidan la cumbre de nuestra sociedad civil tienen el primer deber de continuar practicando relaciones de apoyo fraterno si queremos una nación cubana nueva. No se trata de subestimar el trabajo de nadie en función de elevar el de otro, eso sería repetir la historia funesta de matar la sociedad civil cuanto antes. S.S. Juan Pablo II solicitaba la globalización de la solidaridad. Para mí, el sinónimo de ese legado universal de Karol, entre cubanos y para los cubanos hoy, es el enraizamiento de la solidaridad, extensión del sustantivo a lo largo de la Isla desde la perspectiva de que se está sirviendo ya, tanto de modo personal como social, a la recuperación de la dignidad total de todo cubano, o sea, se debe llegar al pueblo totalmente. Recuerdo a un amigo periodista independiente cuando me dijo: asumo todo lo valioso no violento por ese cambio irresistible tan soñado, para quien vamos dejando mucho de nuestras vidas sembrando las del mañana. El cambio que ayuda a liberarnos de todas las pobrezas existentes en el pueblo, para lo cual no bastan esfuerzos aislados. Y continuó, sin rastro de insinuaciones, más bien de compromisos, hablándome de: Comisiones de Diálogo y Reconciliación como un proyecto enjundioso horizontal; de la Agenda para la Democracia como realidad incluyente, de Unidos por la Libertad, principio de hermandad; así del eco solidario que aún vibra para con las Damas de Blanco por lo acaecido el veintiuno de abril. Desde esta perspectiva, nunca se pierde lo particular de la gestión propia de cada cual, y sí enriquecemos las iniciativas de carácter general que para el bien común emanan de cualquiera. De modo que nos vinculamos a la mayor de las oportunidades, sin perder identidad, fines, autonomía, ni competitividad en el camino de conquista de mayores estratos liberadores. La solidaridad genera iniciativas múltiples de solidaridad y de más justicia. Quizá fue la efectividad del Proyecto Varela quien suscitó la esperanza en la recogida de firmas de FLAMUR; o la revista Vitral, el umbral de los debates emaílicos de tantos intelectuales y el despertar cívico de alguna otra revista católica; o tal vez la constante labor de periodistas independientes generó iniciativas en otros ciudadanos para la participación en los web blogs. El amor de las Damas de Blanco para con sus setenta y cinco familiares, presos de conciencia, habrá despertado otros gestos de valentía cívica en los ciudadanos. O el contagio de trabajadores por cuenta propia remediando necesidades a la población junto con las familiares. Y que entre todos ellos han traído estos aires de cambio en la población e infundirán otros insospechados, no dudo la influencia. Nuestros problemas pertenecen a un pueblo entero, por lo que nos urge el desafío de ser protagonistas protagonizando con otros. Negarlo es raquitismo, porque sería dar la espalda a un asunto que no edifica. La solidaridad está probada como pilar indispensable de las democracias, y si la sociedad civil es el nuevo nombre de la democracia en Cuba, como apuntó otro amigo por estos días; debemos sostener que la convivencia de los actores de nuestra sociedad civil continúe su sano fortalecimiento con crecientes dosis de solidaridad. Por tanto, haciendo uso de un bello refrito, la mayor solidaridad posible hoy entre cubanos traerá en el más justo tiempo para nuestra nación su reconstrucción con todos como hermanos para el bien de todos. José A. de la Rosa Díaz Electricista y Comunicador católico de la publicación El Pensador de la parroquia San Hilarión, abad, en Guanajay. Diplomaturas en Antropología y Medios de Comunicación Social por el ICR "Padre Félix Varela" y el IITD. ____________________________________________________________________________________________________ DAMAS DE BLANCO DESALOJADAS DE LA PLAZA DE LA REVOLUCIÓN Por Mirian Leyva Cinco Damas de Blanco decidieron sentarse en un parque de las inmediaciones de la Plaza de la Revolución en La Habana, a fin de reclamar la libertad de sus esposos y los demás integrantes de los 75 prisioneros de conciencia injustamente encarcelados en Marzo de 2003, así como de los presos políticos pacíficos. La Seguridad del Estado desplegó un desproporcionado operativo de oficiales compuesto por hombres y mujeres para impedir a Laura Pollán, Berta Soler, Dolia Leal, Alejandrina García y Noelia Peraza, y otras 5 mujeres de apoyo aproximarse para entregar una carta dirigida al Ministro del Interior y al Presidente de Cuba, este 21 de abril. Nuevamente el gobierno organizó un gran piquete de personas para ofender y provocar a pacíficas e indefensas mujeres, a quienes los agentes de la policía política conminaron a abandonar el lugar. Pasadas unas dos horas, pretendieron montarlas en un ómnibus, por lo que las mujeres vestidas de blanco se sentaron muy unidas en el piso. Las cargaron, pero como Berta y Noelia resultaron muy pesadas, las arrastraron hasta que decidieron levantarlas entre 4 personas. Las mujeres fueron llevadas a sus hogares, aunque demoraron en arribar Alejandrina y una compañera al poblado de El Roque en Perico, provincia de Matanzas, y Noelia con su mamá y otra acompañante a Santa Clara. Independientemente de que las demás Damas de Blanco no sabían la decisión de estas mujeres, se habrían sumado a ellas una vez conocida, si hubieran podido mantenerse por más tiempo. Igualmente importante es la solidaridad internacional para lograr la liberación de los prisioneros de conciencia y políticos pacíficos cubanos. Resulta sumamente incomprensible que el gobierno de Cuba continúe deteriorando la salud de los 55 prisioneros de conciencia de los 75 secuestrados hace 5 años y un mes, durante la Primavera Negra de 2003, y aplique represión y tortura psicológica a los ancianos, hijos, esposas y otros familiares, condenados también sólo por defender a sus seres queridos. Cuando el presidente Raúl Castro ha reconocido problemas y prohibiciones absurdas existentes en Cuba durante casi 50 años, muchos de los cuales fueron alertados por integrantes de los 75, y el derecho a expresar opiniones divergentes, es aún más injusto su cruel cautiverio. La Habana, 21 de Abril de 2008 Miriam Leiva (Encrucijada, 1947) Periodista Independiente cubana. Fue diplomática en varios países de Europa. Miembro fundadora de las Damas de Blanco. Reside en La Habana. ____________________________________________________________________________________________________ Política: LOS INDEPENDIENTES DE COLOR, NO TROPECEMOS DE NUEVO CON LA MISMA PIEDRA. Por Margarita Gálvez Desde sus albores, la república que nació el 20 de mayo de 1902, contó con cubanos que se enfrentaron de una u otra forma a los males que acompañaron su nacimiento y posterior desarrollo. Cubanos que mostraron esa inconformidad, a veces de forma individual, en ocasiones, a través de organizaciones o instituciones. Tal es el caso de la agrupación “Independientes de Color” que más tarde se convirtió en el “Partido de los Independientes de Color”, integrado por negros y mulatos. Se proponían luchar: -contra la discriminación racial. -por la igualdad. -por el establecimiento de la jornada laboral de 8 horas. -por la enseñanza gratuita y obligatoria. -por la nacionalización del trabajo. Objetivos que, de lograrse, elevarían el nivel de vida de los cubanos discriminados en su propia tierra. ¿Pero quiénes eran los cubanos discriminados en Cuba? ¿Solo los negros y mulatos? ¿Solo ellos querían mejoras para Cuba? ¿No había otros cubanos deseosos de lograr una patria mejor? Entonces…¿ por qué aspirar a todo lo anterior a través de un partido que solo agrupaba negros y mulatos? ¿Por qué ignorar a obreros y campesinos blancos que también sufrían discriminación en Cuba? ¿Por qué no emprender la lucha unidos? Martí dijo: Hombre es más que blanco, más que mulato, más que negro” y nosotros decimos: “Cubano es más que mulato, más que negro…” Al frente de este partido estaban Evaristo Estenoz y Pedro Ivonet, los que lograron el apoyo de las masas negras, llegando a convertirse en una fuerza poderosa dentro del país. Esto preocupaba a los políticos de la época. Y en ese momento surge la figura de un senador negro: Martín Morúa Delgado, que presentó al Congreso una enmienda para modificar la ley electoral vigente. Por ella se prohibía la existencia de partidos políticos integrados solamente por personas de una misma raza, de un solo color o de una misma clase social. Dicha enmienda fue aprobada. Y por tanto, el Partido de los Independientes de Color fue declarado ilegal. Este y sus partidarios protestaron e hicieron lo posible por lograr la derogación de la Ley Morúa, pero no lograron nada. Se sublevaron en los campos de batalla y el movimiento fue ahogado en sangre, perdiendo la vida alrededor de 3000 negros y mulatos, entre ellos el propio Estenoz e Ivonet. Cabría preguntarse, ¿fue Martín Morúa Delgado un instrumento en manos de los partidos políticos de la época para quitarse de en medio una fuerza ya considerada importante? ¿O, por el contrario, lo guiaron objetivos más elevados, como eliminar actitudes que no tenían cabida en la república que soñó Martí “con todos y para el bien de todos”? ¿No podían los Independientes de Color abrir sus puertas a todos los cubanos deseosos de una patria mejor? Recordemos que en la unión está la fuerza y que la unión no consiste en que se junten los iguales, consiste sí, en igualdad de objetivos y en tener un proyecto común; pero dentro de esa unión de objetivos y de proyecto debe haber diversidad de raza, religión, credo, condiciones históricas o sociales. Cuando se persigue un ideal hay que subordinar con frecuencia los intereses individuales. La división solo trae fracaso. La historia nos lo ha demostrado. Los Independientes de Color tenían un programa progresista, con elevados objetivos; pero… ¿en qué se equivocaron? Sencillamente en el método utilizado. Pretendieron separar las luchas de los negros y mulatos, de la lucha de los campesinos y obreros blancos que también sufrían discriminación dentro del país. Estas son lecciones de la historia que no debemos desaprovechar. La oportunidad que nos brinda conocer la esencia de este pasaje (detalles o disquisiciones aparte) no la dejemos pasar para no tropezar de nuevo con la misma piedra. Margarita Gálvez Licenciada en Economía. Profesora retirada. Reside en Pinar del Río ____________________________________________________________________________________________________ AGENDA PARA LA TRANSICIÓN Por René Gómez Manzano Hace apenas unas horas se celebró en La Habana la reunión constitutiva de la nueva agrupación unitaria de la oposición pacífica interna: la Agenda para la Transición. Después de semanas de intenso trabajo preparatorio, nos reunimos en una modesta casa del Vedado las luchadoras pacíficas María Antonia Hidalgo Mir e Idania Yanes Contreras, así como los ex presos políticos (en orden alfabético) Félix Antonio Bonne Carcassés, Margarito Broche Espinosa, Francisco Chaviano González, Guillermo Fariñas Hernández, Jorge Luis García Pérez (Antúnez), René Gómez Manzano, Roberto de Miranda Hernández, Vladimiro Roca Antúnez, Martha Beatriz Roque Cabello y Elizardo Sánchez Santa Cruz. A ese acto concurrimos la gran mayoría de los que habíamos sido invitados. Fueron pocos los que no pudieron o no desearon asistir, y para ellos continúa abierta la posibilidad de incorporarse más adelante a ese empeño unitario. Trabajamos intensamente durante siete horas y adoptamos más de treinta acuerdos; elegimos un Secretariado pro tempore integrado por Vladimiro Roca y Martha Beatriz Roque. No obstante, más que informar detalladamente acerca del contenido de las decisiones tomadas, creo que es más importante recalcar la trascendencia de este suceso. Entrevistados durante un receso de la reunión por un periodista independiente, los conocidos disidentes Coco Fariñas y Elizardo Sánchez coincidían en afirmar que se trataba de un acontecimiento histórico. Creo que les asiste toda la razón. Es evidente que esa actividad no ha sido la primera en la que ha quedado demostrada la existencia de lo que siempre he denominado unidad esencial de la oposición pacífica cubana. A lo largo de los años esto se ha puesto de manifiesto de una forma u otra en empeños como Concilio Cubano; los comunicados conjuntos emitidos a raíz de la Primavera Negra de Cuba por el Comité Cubano Pro Derechos Humanos, el movimiento Todos Unidos y la Asamblea para Promover la Sociedad Civil; el primer congreso de demócratas cubanos organizado por esta última coalición pacífica —la más nutrida del país— y la declaración Unidad por la Libertad. En definitiva, por encima de diferencias naturales en toda acción humana que se lleva a cabo de manera democrática (y en la que, por tanto, no impera la falsa “unidad” de la que tanto presumen regímenes totalitarios como el cubano de estas últimas décadas), todas las fuerzas opositoras de nuestro Archipiélago coincidimos en reclamar la liberación incondicional de los presos políticos, el respeto irrestricto de los derechos humanos, la democratización del país y el otorgamiento de libertades empresariales al cubano. Esa coincidencia es lo más importante. Pero, desde luego, también tiene su relevancia la plasmación formal de esa unidad esencial en empeños concretos, como este de la Agenda para la Transición que acabamos de iniciar. Estimo también que este proyecto es harto oportuno. En nuestro país, aunque de manera tímida y casi vergonzante, se ha iniciado un proceso de cambios. Ciertamente es algo que nuestra Patria necesitaba desesperadamente después de decenios de inmovilismo contumaz. Hay que luchar pacíficamente por que esos cambios se aceleren y profundicen, y en ello trabajaremos —Dios mediante— los activistas de la Agenda para la Transición. A las cuatro y media de la tarde, los reunidos hicimos un receso en nuestros trabajos para celebrar una conferencia de prensa que —como es lógico— había tenido que ser convocada con varias horas de antelación. Confieso que no he tenido ocasión de leer los despachos de las distintas agencias informativas que estuvieron representadas allí. Pero confío en que, cuando tenga acceso a ellos, no me vea forzado —¡al menos por esta vez!— a leer frases como “los divididos disidentes de Cuba” o “la fragmentada oposición interna cubana”… La Habana, 11 de abril de 2008. René Gómez Manzano Lic. en Derecho Periodista independiente ____________________________________________________________________________________________________ Religión y sociedad: VIVIR PARA LOS DEMÁS (Testimonio de vida de Emma Gregoria Pérez Soberao) Por Néstor Pérez Cuba ha vivido en sus últimas cinco décadas bajo un sistema cuya radicalización ha asfixiado casi en su totalidad a la sociedad civil. Muchos de los que no han cotejado su proyecto de vida con este sistema, han optado por emigrar, otros, han migrado hacia su subjetividad, aislándose en su propia Isla. Por eso cuando encontramos personas que rechazaron estas posibilidades defendiendo su lugar y sus principios con dignidad, sencillez y valentía desde lo que creían, nos sorprendemos y admiramos. Gregoria Pérez, de feliz memoria, fue una persona que muchos sanjuaneros honramos. Quienes más la conocimos, deseamos compartir la riqueza de su vida, porque creemos que es muy necesario para nuestra sociedad, donde proliferan actitudes enajenantes, de doblez y de falta de compromiso. La existencia de personas como Gregoria, que fueron capaces de ser fieles hasta la muerte, a una opción de vida, cuya esencia fue, entregarse y dedicarse a los demás de forma gratuita y desinteresada, nos puede servir de inspiración a todos. ¿Quién fue Gregoria Pérez? Ya el epitafio que propuso el sacerdote que presidió la Misa de exequias, Antonio Rodríguez, para que adornara su ataúd, nos da una idea… “Vivir para los demás”, lo impresionante es que hizo de esa frase su manera de vivir. Desde su estado de soltería, sin título académico alguno o cualquier otra etiqueta, Goya, como le decíamos cariñosamente, nos muestra con su testimonio, que lo esencial no depende del grado de ilustración, ni de lo que tengamos, sino de nuestra generosidad y capacidad de amar. La profunda fe cristiana que tenía, fue la savia que la sostuvo y nutrió, durante sus no pocos años de existencia. Esta fe, fruto de la tradición familiar, la llevó a asumir un compromiso indisoluble con la evangelización de la familia y la sociedad civil desde su estado laical. Evangelización traducida en buena noticia para la vida del pueblo, para los agricultores y trabajadores (jornaleros, mozos y comerciantes). La devoción a la Virgen de la Caridad animó a la familia de Bernabé, a su viuda y a sus 14 hijos, entre los que se encontraba Goya, a comenzar un itinerario que alcanzó uno de sus puntos culminantes con la iniciativa de levantar una capilla, cediendo un pedazo de suelo de aquella finca. El 8 de julio de 1955 quedó inaugurada y la buena noticia llegó a aquellos campos donde no existía ninguna construcción de este tipo. Esta comunidad cristiana rural de Martínez, la ligó firmemente a la comunidad civil y fue uno de los principales medios para servir a los demás. Etapa difícil fue la década del 50 y comienzos del 60. Para no perder el norte, (no EEUU) sino la orientación, en esta etapa tan convulsa en la que con claridad meridiana, siempre se mantuvieron informados, oían la radio, recibían la prensa y compartían frecuentemente tertulias entre vecinos y familiares. Dos testimonios que forjaron en Goya una actitud de firmeza para toda su vida, fueron los ejemplos de coherencia de su padre Bernabé Pérez Gutiérrez (1868-1953) y su hermano mayor Pragmasio Pérez (1901-1968) que durante los tiempos más difíciles de los finales de la década de los 50 y los primeros años de los 60, no naufragaron con los procesos de radicalización y falsos mesianismos que se estaban dando. La firmeza de principios y profundos valores morales que tuvieron estos dos tutores de Goya, fueron asimilados y vividos por ella con entereza, e hidalguía, siendo las herramientas que empleó para transitar como lo hizo, firme y orientada como cristiana, como ciudadana por esta difícil etapa de sus últimos cincuenta años. Itinerario Desde niña es acompañada, en la fe, muy de cerca junto a sus hermanas, por su tía. Muy joven se hizo catequista y misionera impulsando por los años cincuenta una misión en su barrio, que consistía en ir casa por casa, enseñando a rezar el Rosario. Se prepara en La Habana como peluquera, ejerciendo dicha profesión durante un tiempo. En 1962 se consagró a atender a su madre Gertrudis hasta 1973. Fue fundadora en el año 1977 del Movimiento de Ministros de la Palabra y de la Comunión en Pinar del Río, iniciativas que revitalizaban una iglesia que estaba en crisis por la falta de clero y por la hostilidad estatal. En 1980 deja su casa, que compartió con su sobrino, esposa y primeros hijos de este, para durante catorce años servir en la parroquia de San Juan como: ama de llaves, cocinera, dando catequesis y acompañando a la comunidad. En 1994 debe abandonar la parroquia y lo hace con la docilidad de quien sabe dejar atrás lo que se ama, para cumplir también por amor sus deberes para con la familia: permanecer con su hermana enferma y anciana hasta su muerte. Con una extensa familia que le acogía decide no volver a su casa natal y le pide a su sobrino, nieto y esposa de este que le acompañe hasta la muerte. En esta última etapa es fundadora de la Comunidad Laical Pasionista en San Juan y Martínez y dirige su labor pastoral totalmente, a los barrios más pobres, acompañando a niños y a sus familias. Toda una vida de renuncias, dejando atrás las comodidades de las hubiera podido disfrutar, sin vacilar, puso sus manos en el arado sin volver la vista. Sin ser madre, su fecundidad fue exuberante. Fundó familia con sus sobrinos, las comunidades cristianas. La soltería la asumió sin acritud y la empleó como una buena vía para abrir el abanico de destinatarios a los que servir, dándose con toda libertad. Su fecundidad y cosecha es una realidad: Los últimos cinco años en los que por razones de su edad y deterioro físico, permanece en casa, es acompañada muy de cerca por quienes le quieren. La paz y la tranquilidad de este tiempo no pasan desapercibidos para su nueva vecindad que le acoge con respeto, sin quizás conocer mucho a la persona de Goya, pero sí enterados y seguros de sus valores y de su gran obra para los demás. A quien mucho se le da, mucho se le pedirá. Padeció durante sus últimos meses, postrada en cama y en estado de gravedad, pero mantuvo hasta los últimos días la lucidez. Pedía solícitamente el descanso con fe, acompañada por la gracia y ternura de su sobrino y esposa en cuidados y atenciones. Por eso la comunidad acompañada hasta por quienes no creen, le cantamos y rezamos seguros de que la resurrección y la gloria está en personas que, como Goya, supieron emplear el crédito de su vida en ganarse para sí el magnífico epitafio de “Vivió para los demás”. Néstor Pérez González. (San Juan y Martínez, 1983) Técnico Medio en Agronomía. Ex Estudiante de Derecho. 2do. Año en la Universidad de Pinar del Río. Expulsado por escribir en esta publicación y expresar sus criterios en el aula. ____________________________________________________________________________________________________ Economia Papel del micropréstamo en la economía cubana hoy y en el futuro. Por Karina Gálvez El micropréstamo es un mecanismo económico de amplio uso en el mundo de hoy. En Cuba, sería un mecanismo que equilibraría las posibilidades de los cubanos ahora y en el futuro. Claro que existen dificultades para su funcionamiento eficiente, y habrá distintos criterios sobre su papel en Cuba, pero pensar en él es un paso de la queja a la solución. Cuba lleva 50 años de atraso con respecto a cualquier otro país en cuanto a economía se refiere. Aún cuando, han aumentado las salidas del país y los cubanos nos hemos puesto al día con relación a otros aspectos de la globalización en el mundo, la manera de hacer y de entender la economía es atrasada. Y no porque no sepamos hacer negocios (que los hacemos bien en las peores circunstancias) sino por la mentalidad del cubano promedio que ha vivido durante mucho tiempo dependiente económicamente del Estado y, a pesar de considerarlo injusto, se queja de “lo que no le dan” o de lo que “no le aseguran” y, en la práctica está poco consciente de su responsabilidad personal en el mejoramiento de su situación económica. Esto, creo que está claro para todos, es plenamente justificado por décadas de centralización económica y de imposibilidades (incluso para los incondicionales al Gobierno, situados en puestos de dirección de empresas importantes) de tomar decisiones determinantes en cuestiones de negocio o, peor aun, de su seguridad económica, como el ahorro o la inversión. Ahora, cuando ya comienzan los cambios “cosméticos” en Cuba, y, por tanto, se aceleran los esenciales, la tendencia de la mayoría es vaticinar lo “igual que va a quedar nuestra situación”. Y es un empeño por no ilusionarse que casi molesta. No sé cuantas personas a mi alrededor, una vez que se abre el tema del cambio en Cuba, comienzan a dudar de la mejoría que experimentarán. Y como para no morir de desengaño se hacen un escudo con pensamientos como este: “siempre se beneficiarán los que más tienen”, o “los de abajo seguiremos abajo”, o, “los de fuera se cogerán todo”, “a nosotros no nos darán nada”, “¿con qué voy a poner un negocio?”. También este es un fruto del daño antropológico causado por el totalitarismo en Cuba: hemos perdido capacidad para alegrarnos, para alegrarnos aunque podamos sufrir una desilusión. Es hora entonces de comenzar a hablar y a pensar en mecanismos económicos que necesitamos sean ayudas concretas de los cubanos con posibilidades económicas en la diáspora y de otros que han ofrecido su ayuda para hacer de Cuba una nación próspera. Uno de esos mecanismos son los micropréstamos. ¿Por qué los micropréstamos? Si, como esperamos, Cuba es vista como un buen mercado por lo atractivo de su situación social y económica, en el momento de los cambios hacia la democracia y por tanto hacia una economía de mercado, disfrutaremos de los beneficios de ella, pero tendremos que convivir con los inconvenientes del mercado cuando las oportunidades son tan desiguales. Entonces los cubanos podemos desilusionarnos ante la perspectiva de que otros ocuparán por sus mayores posibilidades económicas, los grandes negocios lucrativos sin que nada ni nadie pueda (a lo mejor ni quiera) frenar el proceso. Muchos piensan (no creo que les falte la razón totalmente) que ya Cuba está “repartida” entre los que hasta el momento han podido capacitarse en el extranjero o tomar experiencias reales de dirección y gerencia de negocios y hoy ya tienen en sus manos parte importante de los activos cubanos. Este sector, se especula, es al que le será posible unirse a los recursos económicos de los que han hecho fortuna fuera de Cuba o dentro (que los hay aunque sean pocos) y decidir el rumbo, el ritmo y la intensidad de la recuperación económica. Puede que esto sea cierto o muy probable; pero en última instancia, depende de lo que permitamos hacer los cubanos con nuestra isla que ya tiene suficiente con 50 años de freno a la iniciativa y creatividad personal y de monopolio estatal sobre todos los recursos económicos y naturales. Uno de los mecanismos que servirían considerablemente a los cubanos en su esfuerzo por no salir del mercado, por entrar en la competencia, sin necesidad de proteccionismos excesivos, son los micropréstamos, entendidos como relativamente pequeñas sumas de dinero que se entregan para pequeñas inversiones a cambio de un interés. La importancia del micropréstamos es general en todos los lugares del mundo. Las pequeñas y medianas empresas contribuyen a una mejor distribución del espacio y de la renta nacional. Después de todo cualquiera de las grandes empresas de hoy son fruto de alguna pequeña empresa en el pasado. Tienen mejores oportunidades de llegar hasta donde la empresa grande no puede, y satisfacer necesidades más específicas. ¿Qué papel jugarían en Cuba? En Cuba, jugarían un papel especialmente importante, sobre todo en los primeros momentos del cambio. Entre las consecuencias positivas de la concesión de micropréstamos podríamos comentar las siguientes: 1. Mantener a los cubanos promedio en el mercado. Es de esperar que tengamos los cubanos que enfrentar el embate de las grandes transnacionales sin que podamos ni queramos evitarlo. Necesitamos mecanismos que nos mantengan en el mercado en medio de la competencia. Si empezamos con negocios muy grandes, habrá más posibilidades de no llegar a consolidarse en los primeros momentos. Entonces, nadie vendrá a cogerse el país, sino que se lo entregaremos poco a poco, vendiendo nuestros negocios cuando no sean rentables. Los pequeños negocios son los que pueden crecer en la medida en que crezcamos en experiencia y posibilidades. Los micropréstamos ayudarían a que muchos cubanos comiencen pequeños negocios. Mejor muchos pequeños que pocos grandes. Ya llevamos muchos años de discursos sobre la propiedad de todos, que no es de nadie en la práctica, y que al final, en realidad es solo del Estado, quien ha fungido como el único dueño, único empleador y único beneficiado. No puedo concebir que después del cambio esencial en Cuba, aceptemos otro u otros pocos dueños, empleadores o beneficiarios. Pensar en mecanismos económicos que impidan repetir la realidad actual de Cuba, solo con un cambio de actores, es algo concreto que podemos hacer. 2. Igualdad de oportunidades. Es más justo además de conveniente. No sería justo que los que han tenido mayores y mejores oportunidades durante medio siglo, se presenten en competencia con los que no lo han tenido, independientemente de las causas de uno y otro. No se trata de capacidades o de esfuerzos distintos sino de oportunidades desiguales. Los micropréstamos contribuirían a establecer cierto equilibrio entre los cubanos. Claro que harían falta leyes que amparen la igualdad de oportunidades, pero no basta con establecer por ley, la prioridad de los cubanos por un tiempo o ventajas impositivas, de salarios. Es más sano ampliar las posibilidades de los menos favorecidos durante estos años, que frenar las de los otros. Para igualar oportunidades, mejor micropréstamos a los más débiles, que aranceles o impuestos a los más fuertes. 3. Reducirían la cuota de proteccionismo estatal. Es muy difícil reconocer los límites del proteccionismo en cuanto mal económico en intensidad y en tiempo necesario. Los micropréstamos podrían ayudar también a que la cuota de proteccionismo estatal sea mínima. Si los cubanos tenemos posibilidades de competir en el mercado, podremos hacerlo de la mejor manera. Ya lo hemos demostrado en condiciones bien adversas. Y sí tenemos alguna ventaja sobre los demás competidores: la ventaja de haber estado aquí durante todo este tiempo de centralización general y absurda. Conocemos mejor a nuestro pueblo, conocemos de sus necesidades y de cómo piensan, de sus gustos y sus preferencias. Con estas condiciones y unos recursos suficientes, el proteccionismo quedaría entonces sustituido por protección (que debe ser mínima y por poco tiempo… si tiene que ser) 4. Estimularán la creatividad de los cubanos. Tal como la actividad creativa necesita recursos, la posibilidad de recursos impulsa la actividad creativa. En el futuro, los micropréstamos complementarían la posibilidad legal de invertir con la posibilidad real, al facilitar el acceso a recursos financieros. Es muy difícil enfrentarse a la posibilidad legal sin posibilidad financiera, que es lo que sucede ahora con la legislación sobre los hoteles, los celulares o los DVDs. La oportunidad de participar, después de mucho tiempo, legalmente, en el mercado, potenciará toda la iniciativa personal de los cubanos, si tienen recursos financieros. El llamado “invento”, en condiciones económicas normales, se transformará en negocio próspero. Principal ventaja y principal dificultad Lo primero que se le ocurriría pensar a un cubano cuando le hablaran a particulares de micropréstamos es que no está permitido por la ley. Ningún Banco concede préstamos en efectivo para inversión. Pero, en mi criterio, no es esta la mayor dificultad, primero, porque se trata de un pueblo que ha asumido la ilegalidad como la única forma de sobrevivir y, segundo porque eso puede cambiar en cualquier momento. Creo que, en la actualidad y en el primer momento del cambio, lo más preocupante para el establecimiento de un mecanismo de micropréstamos es la falta de entrenamiento en disciplina financiera. No hay cultura de obligaciones financieras, más que con el Estado, que tiene el inconveniente de ser una gran carga imposible de cumplir a cabalidad ni por los más honestos, lo que da cierto “permiso moral” para incumplir. Podría extrapolarse esta actitud hacia los micropréstamos. Por otra parte (y esto es una ventaja), una suma de dinero, que resulta pequeña como inversión en cualquier otro país, puede ser importante en Cuba en la actualidad, lo que facilitaría el establecimiento del mecanismo financiero de micropréstamos. Un cambio importante en la economía cubana, sería el acceso de los cubanos a recursos en efectivo en calidad de préstamos para invertir, con el doble efecto de “empoderar” a las personas y a la escena económica cubana. La posibilidad de recursos financieros ahora, presionaría para que la posibilidad legal se acelere. Hoy en día se multiplicarían los trabajadores por cuenta propia si hubiera micropréstamos como lo demuestran, sobre todo, los que no han dejado de “negociar” nunca, a pesar de las prohibiciones severas implantadas durante años de centralización económica. Y esto sería muy conveniente para Cuba. La historia de Cuba sería otra si los cubanos hubiéramos tenido acceso a micropréstamos. Aún en estas condiciones económicas, los micropréstamos hubieran sido un escape muy importante del control estatal sobre todos los recursos. Es verdad que las posibilidades de inversión son casi nulas, pero también es verdad que se invierte. En los pocos espacios legales de negocio que ya existen, se incluye un mundo inimaginable de “inventos cubanos”. Son los mismos cubanos que ahora luchan por la vida digna, huyendo desesperadamente de acostumbrarse a la calamidad, los que harán de Cuba lo que siempre debió ser: una nación económicamente fuerte y segura para sus habitantes. Karina Gálvez, (Pinar del Río, 1968) Licenciada en Economía, 1994 Profesora de Finanzas en el IPE Rafael Ferro. Fue responsable del Grupo de Economistas del Centro de Formación Cívica y Religiosa. Miembro del Consejo de Redacción de Convivencia. Vive y trabaja en Pinar del Río ____________________________________________________________________________________________________ ¿NOTICIAS ALENTADORAS SOBRE LA AGRICULTURA CUBANA? Por Oscar Espinosa Chepe Desde hace semanas, cada vez, con más fuerza, son escuchadas informaciones sobre el inicio de reformas profundas en el sector agropecuario de la Isla para dejar atrás la agobiante escasez de alimentos, generadora de tantas calamidades, así como de la alta dependencia del suministro exterior superior al 80,0% del total del consumo de tan estratégicos rubros; mientras, paradójicamente, la superficie agrícola del país en más del 50,0 % está ociosa o semi-utilizada y el área cultivada presenta rendimientos, por lo general, muy bajos. Este escenario, desde hace años gravoso para la economía y en particular para el nivel de vida de los ciudadanos, se ha tornado más delicado y riesgoso en los últimos tiempos con la acelerada escalada de los precios de muchos alimentos a causa de una variedad de factores, entre los cuales cabe señalar el notable aumento del consumo en populosas zonas del mundo, por la considerable reducción de los niveles de pobreza; el uso de alimentos para la producción de bio-combustibles y la continuada alza de las cotizaciones de los combustibles fósiles, con sus negativos efectos sobre los costos de producción agropecuarios. En tales condiciones los periodos de precios relativamente bajos de los alimentos parecen haber terminado para beneficio de los países exportadores de los variados productos agraciados con esta coyuntura y perjuicios riesgosos para aquellos que dependen altamente de compras en el exterior para poder, con dificultades, alimentar al pueblo, que es el caso de Cuba. En este contexto, bien poco valen las lamentaciones reiteradamente aparecidas en la prensa oficial. Más utilidad tendría la toma de medidas racionales para aumentar la producción interna agropecuaria, dirigidas a liberar las constreñidas fuerzas productivas y facilitar el adecuado uso de las importantes potencialidades humanas y materiales, ociosas por tanto tiempo en la campiña cubana. En consecuencia, resultan alentadores los pronunciamientos del Sr. Orlando Lugo Fontes, vicepresidente del Consejo de Estado y presidente de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP) de que se efectuará la entrega masiva de tierras a quienes deseen cultivarlas, aunque no se han aclarado las modalidades. En principio parece que las áreas se darán en usufructo y deberían otorgarse las garantías necesarias para la permanencia de los agricultores beneficiados. También se requeriría que las extensiones entregadas sean suficientes para la aplicación rentable de novedosas técnicas, así como para el cuidado de los suelos mediante la rotación de los cultivos. No sería beneficiosa la fragmentación de la superficie cultivable en pequeños minifundios, futuros obstáculos para la producción moderna. ¿Noticias…