40 AÑOS DEL PROCESO DE LA MICROFRACCIÓN

Existe una página de la historia reciente de Cuba de la cual se conoce solo la versión gubernamental. El próximo primero de octubre se cumplirán 40 años del inicio del proceso de detención, encarcelamiento, juicio y condenas de un grupo de hombres y mujeres quienes, mayoritariamente, habían participado del proceso revolucionario encabezado por Fidel Castro, sobre todo desde las filas del Partido Socialista Popular -PSP-.

De aquel proceso bautizado como LA MICROFRACCIÓN solo el periódico Granma, órgano oficial del gobierno de Fidel Castro, publicó una edición especial con una tirada de un millón de ejemplares. El resto de los medios de difusión cubanos, en aquella época bastante numerosos y todos bajo control gubernamental, también dieron amplia cobertura a los argumentos oficiales.
 
ACUSACIONES.
 
En un pleno del Comité Central del Partido Comunista de Cuba celebrado en enero de 1968, el actual mandatario provisional, Raúl Castro, leyó un informe en el que se calificaba a los implicados de contrarrevolucionarios, agentes enemigos vinculados a la CIA con más de dos años de actividades contra la Revolución, de llevar a cabo una campaña de difamación y calumnia, de difundir documentos clandestinos contrarios a la línea del Partido Comunista de Cuba, de atacar sistemáticamente los planteamientos de los dirigentes del partido y del gobierno, en especial, a las figuras de Fidel Castro y Ernesto Che Guevara; llevar a cabo tentativas para traicionar a Cuba desde el extranjero y otro sinnúmero de cargos.
 
A pesar de que la mayoría de los hechos condenatorios enunciados en esos cargos no constituían figuras delictivas en el código penal vigente en esos momentos en Cuba, los encartados fueron juzgados en juicios sumarísimos y les fueron impuestas condenas de 15 años de privación de libertad -a la que se sometió al supuesto cabecilla de la "conspiración", Aníbal Escalante- y de 12, 10, 8, 4 y 3 años a otro numeroso grupo, aparte de otra cantidad de personas afines que fueron separados de sus cargos, expulsados de sus trabajos y condenados a labores en la agricultura. Una suerte de desmantelamiento de lo que quedaba del antiguo PSP.
 
¿QUÉ HUBO, DE CIERTO, EN LA ACTUACIÓN DE LOS ENCARTADOS EN EL PROCESO DE LA MICROFRACCIÓN?

 
Como se sabe, muchos de los miembros del PSP se sumaron a la lucha contra la dictadura de Batista tanto en las ciudades como en la propia guerrilla de la Sierra Maestra pagando como el resto del pueblo de Cuba su cuota de encarcelados, torturados y, también, de sangre.
 
Al triunfo de la insurrección, los máximos dirigentes del partido, Blas Roca y Aníbal Escalante, subordinaron la estructura de la organización a la autoridad de Fidel Castro, lo cual provocó el descontento y la ulterior protesta de muchos de sus militantes ya que esta decisión se había adoptado sin consultar al resto de la militancia que era lo acostumbrado por el principio del centralismo democrático que regia su funcionamiento interno.

Aníbal y Blas se excusaron aduciendo que eso había sido una decisión provisional como era provisional el propio gobierno revolucionario que, en esos momentos, prometía poner en vigor la Constitución de 1940 y de celebrar elecciones generales en un plazo de 18 meses con todas las garantías democráticas.
 
Aníbal Escalante asume como Secretario de Organización de las Organizaciones Revolucionarias Integradas -las llamadas ORI- y, muy pronto, acusado de "ambicionar el poder", destituido de su cargo y obligado a refugiarse por años en La Unión Soviética, a través del proceso nombrado "crítica al sectarismo" de marzo de 1962.
 
A partir de que Fidel Castro impone su particular forma de dirigir la nación y ante la imposibilidad de discutir a ningún nivel las opiniones contrarias a las medidas del gobierno, se va creando, por parte de muchos de los que fueron miembros del PSP, amigos y allegados, un estado general de opinión contrario al rumbo gubernamental.

En concreto se criticaban aspectos teóricos y prácticos del desarrollo de la Revolución como la inconveniencia, en ese momento del desarrollo de la economía cubana de las leyes de Reforma Agraria con las características de las que fueron impuestas en Cuba, el desconocimiento de la ley del valor, el sistema presupuestado de financiamiento empresarial, el abuso del trabajo voluntario, la renuencia a la aplicación del estímulo material para incentivar la producción nacional, el voluntarismo y la improvisación en los intentos de industrialización del país, la desatención al sector de los servicios públicos, la destrucción continuada de toda la infraestructura económica de la nación que provocaba el vertiginoso deterioro en el suministro al pueblo de alimentación, ropas, viviendas, etcétera.

En el aspecto político se señalaban: el mando unipersonal de Fidel Castro lo cual se identificó como el "culto a la personalidad" que ya habían padecido otras dictaduras totalitarias, la "exportación de la Revolución" a otras naciones y la sacralización de la "lucha armada" para derrocar gobiernos y tomar el poder por la violencia, la militarización de la sociedad cubana, la conculcación de las libertades de expresión, reunión, asociación, así como el resto de los derechos democráticos.
 
Ante tal situación y sin ningún marco institucional a través del cual canalizar sus críticas, un pequeño grupo inicial de antiguos integrantes del PSP entre los que se encuentran Orlando Olivera, Ricardo López Castillo, José Caballero Campos, Felix Fleitas Posada y Francisco Pérez de Armas, comienzan la labor de visitar a todos los dirigentes a los que tuvieran acceso para exponerles sus puntos de vista en relación con el rumbo de la Revolución. En esta etapa inicial del movimiento contestatario Aníbal Escalante, a quien más tarde se le acusa de ser el promotor y líder del grupo, se encuentra en la Unión Soviética virtualmente expulsado del país y no tiene ningún contacto con los iniciadores.
 
En la visita que se le realiza a Carlos Rafael Rodríguez este, lejos de enfrentarse a los planteamientos que le realizan los críticos del grupo, se limita a ofrecer la esperanza de que "ya el agua cogería su nivel". En el caso del encuentro con Blas Roca este se mostró aun más solidario con las ideas que le fueron expuestas al punto de decir textualmente que "esta gente está creando las condiciones para que surga en Cuba una segunda Hungría" refiriéndose a la sublevación suscitada en aquel país contra el gobierno, en 1956, en la cual tuvieron que intervenir las tropas soviéticas.
 
Al regreso de Aníbal de la Unión Soviética no era, ni mucho menos, pequeño el grupo de sus allegados que manifiesta su desengaño con el rumbo dictatorial de la Revolución, sin embargo, aunque se identifica con muchas de las ideas que expresa el ya numeroso grupo, siempre trata de imprimir paciencia, y de que se mantenga la confianza en Fidel Castro y en su hermano Raúl.
 
REACCIÓN DEL GOBIERNO DE CASTRO A LAS CRÍTICAS
 
La verdad es que muchos de los críticos del gobierno, entre los que se encontraban funcionarios de varios niveles -incluyendo el Comité Central como fueron los casos de Ramón Calcines y José Matar-, antiguos combatientes y miembros del PSP pensaron que la corriente de opiniones y el descontento creciente generaría la necesidad de abrir un canal en que fuera posible discutir esas discrepancias en el seno del partido o del gobierno y que se hubiera podido, a partir de esas discusiones, realizar una rectificación y cambio de rumbo de la nación cubana.

Sin embargo, muy lejos de ello, los gobernantes comenzaron la persecución de toda persona que manifestara cualquier crítica, y a preparar un maquiavélico plan para arrancar de raíz todo vestigio de desaprobación a sus perspectivas de omnipotencia.
 
Y exactamente, el primero de octubre de 1967 comenzó la cacería de las cabezas más visibles de aquel movimiento los cuales eran arrestados a modo de secuestro y, una vez detenidos, sometidos a interrogatorios con fuertes presiones, chantaje, amenazas incluso de muerte, y en el que se les obligaba a confesar por escrito lo que los verdugos ordenaban.
 
A Felix Fleitas Posada le propusieron que se hiciera pasar por infi

Comentarios

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