DISPARATES REVOLUCIONARIOS

Vivimos subyugados a los disparates revolucionarios, cotidianamente nos asedian. Algunos son tan deprimentes, como lo es el recurrente tema de la doble moneda, que de solo meditar en ellos caemos en la incertidumbre.
Casi siempre se conciben arriba en las esferas del gobierno y acarrean connotación ideológica. Una de las obras cumbres del disparate ideológico fue exhibida hace poco en la televisión nacional:
 
Era un corto metraje que apologizaba la vida de un “mártir revolucionario” militante en una cedula del M-26-7, movimiento liderado por Fidel Castro. El joven había muerto y sito textualmente: “a manos de esbirros de la tiranía Batistiana cuando ejecutaba una acción de sabotaje”. La acción consistía en poner bombas en las calles para sembrar el “terror revolucionario”. Sin cuestionar diferencias o similitudes entre revolucionarios y sicarios, este tipo de disparate imbrica al género del sublime terrorismo.
 
Pese a que los disparates de arriba retuercen la inteligencia y el lenguaje, abajo en la muchedumbre es donde más se desnivela el pensamiento crítico. Hace apenas días un paisano de a pié manifestó muy seriamente en medio de un parloteo en la vecindad, que el logro de la revolución cubana consistía “en que los cubanos vivimos sin trabajar”.
 
Con suma naturalidad los demás paisanos oyentes ratificaron aquel razonamiento, que aunque disparatado no deja de ser un criterio condicionado y bien atornillado en nuestra conciencia social. Nada mas uno del grupo repostó que esa es la razón por la cuál los bienes y servicios de la nación están en quiebras. Los demás callaron, pues les daba igual una cosa u otra.
 
Y quien aún dude de disparatarías que indague con deportistas, artistas, profesionales, intelectuales, funcionarios, amas de casa, desempleados… ¿qué es vínculo laboral? Todos recitarán al unísono: trabajar para el Estado. Ninguna otra ocupación independiente justificará el sudor en la frente. 
 
En cuanto a censura y autocensura, pocos se atreven exhibir un alto coeficiente de cultura del debate y de reflexión lógica. Se han dado hechos por tongas, que la policía detiene a un determinado vendedor ambulante de golosinas porque no tiene licencia para vender; sencillamente porque el Estado no quiere otorgar licencias. Lo acusan de “actividad ilícita”. En el juicio la causa cambia para el delito de “peligrosidad Pre-delictiva” debido a que incurrió en la misma “infracción”, y el detenido termina condenado a pasar hasta cuatro años en la cárcel.
 
Con respecto a este hecho, lo que lo hace un canto al disparate indigno es que un rato después, o antes del juicio, los mismos jueces y fiscales saborean golosinas que otros vendedores ambulantes vienen a venderles en sus buroes o en la puerta de sus domicilios, mientras los policías siguen incurriendo también en otras tantas “actividades delictivas” muy similares y simples a las que persiguen.
 
Durante el juicio ningún abogado, juez o fiscal menciona ni jugando por la mercancía incautada, aunque sea evidente que pasó por el estómagos de los policías el día de la confiscación. Con todo y eso, corrupción en Cuba es una mala palabra para tirar únicamente contra enemigos extranjeros.
 
¡Que provechoso fuera comparar cantidades de confiscaciones de la Policía Nacional Revolucionaria con la policía de gobiernos anteriores! 
 
¿Cómo sería la revolución con su código penal en censura? Escudriñándo en esta disparatada interrogación llegaríamos a la conclusión de que las leyes seguirían igualmente interpretándose según entendimiento de la casta gobernante. Sino, ¿cómo entender que el gobierno de Cuba pacte acuerdos internacionales sobre derechos políticos, económicos y civiles, y que no exista una comisión de relatoría en el parlamento; o que aún penda en el código penal la Ley 88; o que encierren en calabozos a activistas que celebran el día mundial de los Derechos Humanos…?
 
Moraleja, corrijamos los disparates revolucionarios con argumentos inteligente, esos que indican la senda hacia la apertura y la transparencia, en fin hacia nuestra propia Glasnost.

Comentarios

¡Con qué Internet, eh!
[11-07-2019]
Ramón Díaz-Marzo
Periodista Independiente
  (www.miscelaneasdecuba.net).- La Habana Vieja -¿Qué me importa a mí que el gobierno de los Estados Unidos de América haya aceptado establecer un cable de fibra óptica desde su país hacia Cuba? ¿Para qué yo quiero un cable de fibra óptica capaz de soportar 160 millones de conexiones simultáneas: telefonía, canales de televisión, radio, y conexiones a la Internet? ¿Es que acaso creen que soy bobo, que me dejaré quitar el poder sin disparar un tiro?
¡Bombas contra Cuba castrista!
[11-07-2019]
Oscar Elías Biscet
Presidente de la Fundación Lawton de Derechos Humanos
  (www.miscelaneasdecuba.net).- En mi caso particular seguiré trabajando en el Proyecto Emilia y cuando lleguen las vicisitudes de la Cuba kosovar, mantendré la firmeza con la paz, pondré la otra mejilla y si tengo la oportunidad haré una de las mejores cosas que bien se realizar con mis manos: sanar y salvar. La luz perpetua de la libertad morará en Cuba.
¿Techo seguro para cada pinareño no es una utopía?, porque yo llevo 27 años esperando
[27-06-2019]
CID
Emilia Salazar Acosta. Foto: CID. (www.miscelaneasdecuba.net).- Me molesta que se haya jugado con la dignidad de quién como yo, ha cumplido toda mi vida con cada tarea que ha presentado  el gobierno.  Junio 21 del 2019. A: Asamblea Provincial del  Poder Popular en Pinar del Río.  De: Emilia Salazar Acosta, vecina del km 4 carretera a Viñales, CPA-Cuba Socialista, municipio Pinar del Río.  Asunto: ¿Techo seguro para cada pinareño no es una utopía?, porque yo llevo 27 años esperando.
El día D: Cuba y la batalla del Caribe
[23-06-2019]
Oscar Elías Biscet
Presidente de la Fundación Lawton de Derechos Humanos
  (www.miscelaneasdecuba.net).- Cuba castrista nunca ha enviado una alta figura del Estado o Gobierno que la represente en los festejos de la derrota del nacismo y la liberación y reconquista de la democracia para Europa y el mundo.
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