DETRÁS DEL TELEVISOR CON  JUANES

(www.miscelaneasdecuba.net).- Cuando Miriam Leiva hizo su artículo apoyando el concierto de Juanes coincidí con ella, dado a que los cubanos tenemos derechos a saber que las figuras que  muestran  los medios televisivos autorizados  no son de celuloide, sino de carne y hueso, algo que antropológicamente es bueno constatar, sobre todo con aquellos que no han visitado la isla.

Apenas iniciaba el día y personas vestidas de blanco transitaban por las calles en busca de un espacio en la Plaza de los 1º de Mayo y  los acontecimientos partidistas cubanos. La consigna era llevar agua y sombrillas; la primera no falta en los hogares cubanos, a pesar de lo cual imaginamos cientos los desmayados por falta del líquido (sobre todo si estaban inmersos en la compacta muchedumbre que no permitía caminar hacia delante o atrás).

Muchos fuimos imposibilitados, de facto, de asistir al evento, ante el temor de la policía política de que unas otras frases, pullovers, etc., salieran  a la luz pública delante de miles de personas y de la prensa internacional. Temían  que los presentes respondieran  las aclamaciones gritando lo mismo. La multitud y los medios de prensa  hacían un espacio que posibilitaba dar a conocer nuestra existencia, conocieran no somos ogros ni mercenarios, sino personas que pensamos sin   la posibilidad de hacerlo públicamente, a menos de  exponernos a la espada de Damocles y a la Ley Mordaza.

Las primeras impresiones de Olga Tañón fue en su recorrido por las calles capitalinas y su afecto a un público que  mostraba su cariño y admiración, lo cual ratificó al salir al escenario,  cuando el sol apenas salía de su cenit y la temperatura sofocante se deleitaba con más de 32º grados centígrados de calor sofocante. Fue un espectáculo impresionante su actuación y las sentidas palabras al padre que hacía veinte años no veía a su hija. Sin lugar a dudas, le esperan muchos triunfos a esta mujer que nos mostró más que su arte, su corazón.

X Alfonso se lució, como siempre, al presentarnos sus letras acompañado de un coro impresionante, valorado por quienes acostumbramos a sus canciones, carisma y composición.

Miguel Bosé satisfizo a los cubanos; lo queremos y estamos satisfechos de su presencia en nuestro país. Sus canciones nos gustan  y  fue una dicha  verlo en vivo y que nos cantara.

Víctor  Manuel sin la presencia de Ana Belén nos hizo pensar en la nostalgia de su presencia; por tanto, brilló por su ausencia. Esperábamos canciones más conocidas, pero
el hecho de que millones de personas en el mundo deleitaran este concierto quizás  posibilitó dar a  números poco populares para nosotros.

Rosas en el Mar fue la añoranza de los años en que La Masiel era símbolo de rebeldía; canción que en boca de su compositor tuvo el candor que la mencionada cantante no  supo darle, de modo que fue escucharla por vez primera. El autor de estas letras impresionó por la dulzura de sus canciones, lo pausado de su voz y la melodía. Es  cierto que apenas hacía unas horas  terminaba de componerla.

El italiano nos recordó el éxito de sus canciones en Cuba, y su baile se adueño de un público que danza  lo mismo con un batá que con el tic tac de Radio Reloj. Se acercó al cubano que baila con los pies y  la cabeza, sentado en una guagua o transitando por las calles.

Dany Rivera es conocido por el público cubano desde años, por visitarnos en varias ocasiones y propagar  sus canciones y conciertos. Es querido, sin lugar a dudas, por el exigente público.

El grupo Orisha (Òrìþà) fue el mayor exponente de la identidad cubana, que lo mismo cree en la espiritista, la cartomántica, la abuelita muerta, que en los Òrìþà y Ngangas. Claro que un grupo con este nombre tenía que rendir honor a los Òrìþà.  Con el Collar de Mazo (es el collar que se le pone a la deidad tutelar, no usado comúnmente por su peso y tamaño) de Þàngó (Changó)  en el torso desnudo, su cantante  se presentó al público como un Ooni (denominación de Rey en algunas regiones de la antigua África subsahariana), remontando al antigua África subsahariano, para el beneplácito de los afro-religiosos que se vieron representados en el concierto y la picazón del catolicismo.

Quizás para el mundo, que no conoce nuestras raíces afro descendientes,  la presencia de este hombre con el torso brindado al  sol no causara otra impresión que la de un simple espectáculo; no es así el grupo Orisha patentizó la idiosincrasia de un pueblo matizado de la sangre de millones de esclavos que nutrieron la tierra cubana y nos dejaron su religión. Maferefún todos los días para su Þàngó y las deidades que lo acompañaban en el resto de los collares que danzaban en cu cuello.

Amaury Pérez pasó sin glorias ni memorias, con sus canciones de siempre, sus canas ocultas y su habitual lisonjería que acá, entre cubanos, llamamos chicharronería. Haciendo declaraciones que encumbran lo que a él le conviene, para sobrevivir  con una voz con años y un repertorio que no conmueve ni dice nada a la juventud actual.

Cucú Diamante fue algo inesperado, porque ninguno sabíamos de la existencia de la cantante con tan brillante nombre, acompañada del grupo Hierba Buena.

A pesar de que a Silvio pudimos verlo ya cantando, no cuando se presentó, lo hizo sobrio como esperábamos. Cantó  lo único que no podía faltar en el sonado  concierto: ¡OJALÁ! Sin exaltar a nadie demostró ser quien es y que hay que contar con él, guste o no lo que exprese.

Juanes se mostró a un público que poco lo conocía y muchos escucharon hablar de él por primera vez a partir de la propaganda al concierto,  para adquirir fama en Cuba y en  los confines del mundo donde apenas su nombre era conocido. Sin embargo, no dejó de impresionar con sus canciones, aunque en no pocas ocasiones  preguntábamos a los presentes ¿Qué dice?, por no entender la letra. Su cantar es dulce y su última interpretación, acompañado de Miguel Bosé, fue un llamado a la libertad. Este joven colombiano tiene merecido los premios internacionales adquiridos y nadie le quita el mérito de ser el promotor de conciertos con artistas no conocidos a personas que tenemos derecho a verlos en vivo, disfrutar de su presencia, como él, Olga Tañón y el resto de sus acompañantes.
 
Carlos Varela nos recordó el pobre episodio del  soldado que se enfrenta al campo de batalla sin revisar el rifle que pudiera salvarle la vida. Los minutos pasaban y llegamos a pensar que no se presentaría. Al hacerlo revisó la guitarra y con la misma la cambió por otra que tocó sin inspeccionar. De  seguro un pobre espectáculo preparado, a lo que estamos acostumbrados en la isla donde vivimos, donde todo se prepara. Con su ropa negra nos recordó el Monte de las banderas,  matriz  rechazado por la mayoría de quienes, día a día, enfrentamos ese panorama.

Consideramos irrespeto  a Juanes no ponerse  ropa blanca. El canta-autor  no se percató que no estaba entre sus fanes y quiso demostrar su rebeldía con su ropa.  A  Silvio,  Juanes y a Miguel les bastó una  canción para decir  lo que esperábamos y hacer valedero el concierto. La  interpretación de Juanes  sobre la libertad, y la bandera cubana que se presentó en el escenario, hizo valedera su presencia, sobre todo para quines no fuimos a la Plaza.

El concierto no tenía como terminar. Van Van no se lució;   esta orquesta es así. No hay cubano que lo escuche sin mover los pies o la cabeza. Y eso que sus canciones no fueron aquellas que hay que bailar de verdad, lo cual hubiera ocasionado cientos de heridos y muertos sin posibilidad de salvarlos, ante una muchedumbre que colmaba un espacio sin la posibilidad de virar la espalda para dar los pasillos que deleitaron  Olga y Dany. Imaginemos lo sucedido si interpretaban El baile  del  buey cansaó. 

Es una pena que los conductores del estudio del programa televisivo que salió al mundo (Froilán  Arencibia y  acompañante) no se vistieran de blanco. Ella apenas con una tímida blusa de este color y una chaqueta  a rayas encima, acompañado de un pantalón negro. Él, con otra medrosa, sobre la cual un  saco a color dejaba ver apenas el cuello blanco.
 
Sobre la cantidad de personas no cabe la menor  duda de que fueron más de un millón, si contar el millón que se fue. Al  respecto esperen el artículo de Aimée Cabrera, quien estuvo dentro de la plaza, y por sus alrededores, mientras se daba el concierto.

Juanes debe estar contento. Su fama ahora es ilimitada.

 

Comentarios

Sindicalistas Independientes analizan discurso de toma de poder
[27-05-2017]
Daniel Perea García
Promotor de la Corriente Martiana
Sindicalistas independientes se reúnen para una charla. Foto del autor.   (www.miscelaneasdecuba.net).- Palma Soriano. Representantes de la ASIC (Asociación de Sindicalistas Independientes de Cuba) provincia Santiago de Cuba, municipio Palma Soriano. Estudian discurso de toma de posesión del nuevo presidente de la república de Ecuador señor Lenin V Moreno Garcés.
Aumenta crisis de venta y distribución de medicamentos
[20-05-2017]
Raúl Lázaro Fonseca Díaz
Periodista Independiente
Cola para la farmacia. Foto del autor.   (www.miscelaneasdecuba.net).- ¨Menos mal que encontré un vecino que me vendió un espray de salbutamol en 40 pesos, porque están a 60 y yo soy jubilada, hace tres meses que no lo puedo comprar en la farmacia y ahora estoy atacada₺ expresa una anciana vecina del Nuevo Vedado, en el capitalino municipio de Plaza de la Revolución.
Siguen los derrumbes en la Habana Vieja
[01-05-2017]
Mario Hechavarría Driggs
Otras 32 familias en la callle después de un derrumbe. Foto del autor.   (www.miscelaneasdecuba.net).- Se cayó un edificio de dos plantas en el Barrio Jesús María del municipio capitalino La Habana Vieja.
Otra jugada sucia de la Seguridad del Estado
[28-04-2017]
Mario Hechavarría Driggs
  (www.miscelaneasdecuba.net).- El sábado 22 de abril me disponía viajar a la República de Colombia. Marchaba a recibir un taller de Escritura y Narración, impartido por el Centro de Estudios De Derecho, Justicia y Sociedad entre los días 24 y 30 del presente mes. En el viaje me acompañaban los periodistas Vladimir Turro, Frank Correa, Rosa Avilés y Dorita, hija de la periodista Magalis Norbis.
Suscripciones a Misceláneas de Cuba
Edición electrónica
Suscríbase para adquirir la revista
Colaboraciones
Envíe colaboraciones digitales a: colaborar@miscelaneasdecuba.net
Misceláneas de Cuba autoriza la reproducción de los textos aparecidos en su página digital y su revista impresa siempre y cuando se les indiquen como fuente.
Misceláneas de Cuba no comparte necesaria-mente las ideas vertidas en los artículos firmados, las cuales son responsabilidad de sus respectivos autores. La línea editorial de esta publicación quedó recogida en el artículo de fondo de su edición fundacional Pasando Revista a las Razones de la Revista.