MÁS EJEMPLOS DEL "BLOQUEO"

(www.miscelaneasdecuba.net).- Cuando la propaganda castrista habla del bloqueo, y lo culpa del estado de postración de la economía cubana y de sus graves problemas, miente.

Y lo hace con mala intención, ya que, de este modo, combina los ataques al eterno enemigo del Norte, al que simplemente culpa de todos los males presentes, pasados y futuros, con la estrategia de lanzar balones fuera, y jugar al despiste, para evitar cualquier acusación directa de incompetencia e ineficiencia a un modelo de organización económica y política que ha sido un fracaso histórico.

Como me decía, días atrás, una buena amiga, “por suerte los ojos de los cubanos se van abriendo poco a poco a las evidencias, tanto internas como externas”.

Las últimas son más fáciles de percibir, tal vez porque la sociedad de la información, internet y sus consecuencias en términos de comunicación, harán inviable al régimen cualquier bloqueo de sus puertas en el curso de los próximos meses o años. Fidel Castro ha perdido la batalla de internet y lo sabe. Las evidencias internas hay que denunciarlas cada vez que se producen, siendo conveniente proponer ejemplos para que la sociedad sepa de qué estamos hablando.

Nos llegan informaciones de Cuba del bajo rendimiento registrado en la molienda de azúcar en la temporada de este año 2010, como consecuencia de los “desperfectos mecánicos provocados por los límites de capacidad de los ingenios”, así es como el diario oficial Granma presenta las evidencias.

Casi el 20% del tiempo estimado de producción se pierde como consecuencia de “roturas e interrupciones operativas”. A ello se hace preciso añadir, según fuentes del sector, un 11% de inactividad por la “falta de materia prima” debido a las lluvias y al hecho de que cada vez se produce menos, desde que Fidel Castro ordenase en 2002 la reconversión del sector, en una de las medidas más controvertidas que se recuerdan en los 50 años de dictadura comunista. En suma, casi el 30% del tiempo de producción perdido en la zafra cubana.

La campaña azucarera, cosecha y producción, se extienden en Cuba de enero a abril, aunque algunos ingenios se encuentran en producción ya en los meses de diciembre y mayo. Desde los orígenes de la industria, bien delimitados por Moreno Fraginals en su obra “El Ingenio”, la producción se debe mantener de forma continua, porque las pérdidas de tiempo, o las interrupciones, tienen consecuencias negativas para el sector.

El gobierno, que ha estado realizando inversiones en los últimos años, según Granma, para paliar las deficiencias técnicas observadas en los remolques o medios de transporte, se emplea a fondo en el control de estas ineficiencias productivas, y así, el Ministerio del Azúcar, máximo responsable de estas tareas, identificó 18 centrales azucareras como el origen de las deficiencias tecnológicas, culpando a la dirección de las mismas de falta de planificación y de organización. Lo que no deja de ser contraproducente que ocurra en una economía en la que todo se encuentra planificado e intervenido.

En cualquier caso, el mes de marzo, en el que se concentra la mayor parte de la actividad azucarera, presenta este año retrasos muy importantes que ponen en peligro los objetivos productivos. Para desmontar los atrasos y cumplir el plan, los burócratas del gobierno exigen a las centrales con más problemas que erradiquen sus deficiencias, sin más.

Detrás de todo este esfuerzo, la realidad es que la otrora primera potencia mundial en producción de azúcar, que soñó con la cosecha de diez millones de toneladas a finales de los años 60, tan sólo va a producir este año poco más de 1,4 millones de toneladas, una cifra similar a la de los dos años anteriores, y que se sitúa por debajo de los niveles alcanzados en la etapa colonial.

Una cifra que, peligrosamente, se acerca a los niveles de consumo de la población de la Isla, establecidos en 700.000 toneladas por las autoridades, si bien es preciso destacar que estos niveles se establecen en base a las dietas de consumo planificadas a la población dentro del modelo de racionamiento, que no se corresponden con la realidad del mercado en otros países.

Si por ejemplo, se aplicasen los porcentajes medios de consumo de azúcar en Europa, la cifra total se iría por encima de las 950.000 toneladas. Las restricciones del gobierno al consumo del principal producto del país aparecen como un freno más a sus posibilidades de mejoría interna. Y aquí no hay bloqueo que valga.

Detrás del cierre fatal de centrales azucareras y la reducción de superficie cultivada de caña, se encuentra ocho años más tarde, el marabú que invade la fértil tierra cubana, y la necesidad urgente de entregar las mismas a los agricultores para que las cultiven.


Se han perdido los 4.000 millones de dólares que permitían a la economía cubana obtener financiación en los mercados mundiales gracias a la prefinanciación de la cosecha, y con ello, un importante volumen de empleo, cualificación y tradición histórica y cultural del país que se remonta a sus orígenes.

Y además, con el precio del azúcar en los mercados internacionales durante los últimos meses alcanzando sus valores máximos del siglo. Nos tendremos que preguntar quién estará ganando con el azúcar cubano. Acaso, ¿no será Lula da Silva?

Comentarios

Maduro, Chávez y Fidel Castro
[18-08-2019]
Angélica Mora
New York
  (www.miscelaneasdecuba.net).- El sacerdote venezolano, José Palmar, hoy en el exilio, teme por su vida. Sabe tantos secretos de Miraflores -que se acumulan desde los tiempos de Hugo Chávez- que está consciente que puede ser atacado por partidarios del régimen de Nicolás Maduro en cualquier momento, en Miami u otro lugar por donde él transita.
Foro Sao Paulo, política y crimen
[06-08-2019]
Pedro Corzo
Escritor, Periodista y Editor
  (www.miscelaneasdecuba.net).- Los enemigos de la libertad no descansan. Siempre están al acecho, en busca de oportunidades que les permitan controlar sociedades y gobiernos y el Foro de Sao Paulo, más allá de su efectividad desestabilizadora y antidemocrática, es el instrumento internacional más vigoroso en el hemisferio que poseen los liberticidas.
Fidel planeaba esclavizar a los trabajadores cubanos desde el principio
[30-07-2019]
Huber Matos
Huber Matos a la derecha y Fidel Castro a la izquierda en la entrada a La Habana en enero de 1959. Foto: cortesía del autor.   (www.miscelaneasdecuba.net).- Por décadas se ha debatido sobre el fracaso económico del castrismo, señalando que es el resultado de la estatización de la economía cubana. La pobreza de los trabajadores cubanos es consecuencia de tal centralización, que sería o es el resultado de la aplicación del marxismo-leninismo.  Sin embargo el control directo de la economía por parte del estado obedece a la necesidad de mantener a los trabajadores en un estado de obediencia y servilismo que no les permitan tener otra necesidad que la supervivencia material. 
Foro de Sao Paulo: La Internacional castrocomunista
[30-07-2019]
Julio M Shiling
Escritor y politólogo
Foro de Sao Paulo: La Internacional castrocomunista (1). El derrumbe del Muro de Berlín y la disolución de la URSS dos años después, no significó la caída del comunismo. El comunismo se mutó. El dictador cubano Fidel Castro fue el arquitecto y autor intelectual del rescate del comunismo internacional. (www.miscelaneasdecuba.net).- La Unión Soviética (URSS) no inventó el comunismo, pero sí fue el primer Estado moderno en implementar exitosamente este sistema. La versión del socialismo/comunismo que sobrevivió la guerra entre las facciones de las internacionales del siglo XIX fue la pseudocientífica que confeccionaron Karl Marx y Friedrich Engels.
Suscripciones a Misceláneas de Cuba
Edición electrónica
Suscríbase para adquirir la revista
Colaboraciones
Envíe colaboraciones digitales a: colaborar@miscelaneasdecuba.net
Misceláneas de Cuba autoriza la reproducción de los textos aparecidos en su página digital y su revista impresa siempre y cuando se les indiquen como fuente.
Misceláneas de Cuba no comparte necesaria-mente las ideas vertidas en los artículos firmados, las cuales son responsabilidad de sus respectivos autores. La línea editorial de esta publicación quedó recogida en el artículo de fondo de su edición fundacional Pasando Revista a las Razones de la Revista.