Si  rompes la olla, la comprastes

Marta Menor
Presidenta de Cultivamos una Rosa Blanca
Si rompes la olla, la comprastes, Presidente. Foto: Commons.wikimedia.org.
(www.miscelaneasdecuba.net).- Collin Powell aconsejó al Presidente George Bush durante la guerra de Irak: "si  rompes la olla, la comprastes", es decir si comienza la guerra, la responsabilidad es suya.

El presidente Obama rompió una olla de Pandora con su decisión unilateral de ofrecer concesiones al régimen de los Castro sin recibir nada a cambio y ahora la responsabilidad es toda suya. Él tomó la decisión de iniciar una discusión con el gobierno de Cuba que según declaraciones de la Casa Blanca son "pasos históricos para trazar un nuevo rumbo en las relaciones EEUU con Cuba y empoderar a la sociedad civil y pueblo cubano".
 
Fue una decisión dentro del poder ejecutivo; pero aún así, es su decisión. Usted nunca se acercó a los opositores en Cuba ni se reunió con los exiliados cubanos en Estados Unidos; no pidió la opinión de los congresistas, hombres y mujeres, o senadores cubanoamericanos republicanos; ni tan siguiera discutió su acción con los miembros de su propio partido. Rompió la olla y las expectativas de la población cubana son muy altas. Ahora no puede defraudarlos; tiene que comprar la olla rota y arreglarla.
 
Banderas estadounidenses vuelan libremente en La Habana y el régimen no pueden hacer nada al respecto; Castro debe aceptar la bandera del enemigo agitando sensualmente con la brisa tropical en los balcones de un extremo al otro de la Isla.  

Los cubanos en la Isla ahora sueñan con papas fritas y hamburguesas de carne y no los de soja. Coca-Cola con hielo; pollo frito, cerdo, jamón y  huevos para el desayuno; incluso arroz y  frijoles sin cartillas de racionamiento. Quieren viajar libremente dentro de su propio país; quieren Internet y Skype para hablar con sus amigos; sueñan con cómodos colchones y sábanas limpias; las personas mayores también quieren tomar leche. Cubanos desean hospitales y clínicas limpias y agua corriendo para sus aseos; piden salarios decentes para mantener a sus familias y vivienda digna. Sí, Sr. Presidente, usted rompió una olla de Pandora y encendió el motor de un tren que no tiene frenos y debe seguir funcionando hasta que llegue a su destino final.
 
Corresponde ahora a todos los cubanos exiliados, y en la Isla unir sus manos y trabajar juntos y es responsabilidad de Obama de apoyarlos en sus demandas. El tren está en marcha pero debe detenerse en las estaciones, "Ratificar los Pactos", "Libertad de Prisioneros Políticos " y "Elecciones libres" y recojer pasajeros a bordo hasta llegar a su estacion y destino final: "Cuba Democrática" ".
 
Usted rompió la olla Sr. Presidente y usted tiene que asegurarse de comprarla, arreglarla y arreglarla bien. De lo contrario su objetivo de dejar pasos históricos para la posteridad se convertirá en un capítulo vergonzoso de la historia de América y una vergüenza para su partido. Hay oportunidades y hay voluntad. Depende de usted ponerse en pie en la próxima Cumbre de las Américas  y defender los derechos del pueblo cubano de decidir por quién y cómo quiere ser gobernados, la economía que quieren transmitir a sus hijos y arreglar la olla que  usted rompió y ahora es toda suya.

Comentarios

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Escritor, Periodista y Editor
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[05-12-2019]
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