Los oficiales penitenciarios tomaron la drástica medida de incomunicar a Rolando en una celda de castigo, según ellos “para protegerlo de otros ataques”. “El reo común causante de estas lesiones junto a los cómplices se pasea impunemente por los predios de esa prisión”, señaló Miriam y responsabiliza además a la Seguridad del Estado y al Gobierno cubano por la integridad física de su hijo, ya que esta agresión coincide con la entrevista que el prisionero de conciencia ofreciera vía telefónica a un periodista de Cubanacán Press, a raíz de las afirmaciones del director del diario oficial Granma en su edición del pasado día 17 de diciembre.
En esta entrevista Rolando Jiménez Posada desmiente las falsedades que sobre su juicio da Lázaro Barredo en su artículo “No por gusto es un camaján.”












El preso político y de conciencia cubano Rolando Jiménez Posada, fue agredido físicamente en la prisión del Guayabo en la isla de la Juventud. Según manifestó su madre Miriam Posada, su hijo le manifestó por vía telefónica, que está a punto de perder la visión de un ojo producto de la salvaje golpiza que sufrió a manos de varios presos comunes que lo golpearon con un palo mientras era aguantado. Este hecho ocurrió el pasado 31 de diciembre.


