Entre ellas, la que más incide en la opinión de la ciudadanía es el anuncio aparecido en la prensa extranjera, donde se plantea que en la próxima semana se eliminarán las restricciones establecidas para el turismo nacional, como son, entre otras, la imposibilidad de hospedarse en los hoteles, rentar autos y poder comprar giras turísticas nacionales.
Aunque esta flexibilidad abre muchas expectativas en la población, la misma no solo no tiene acceso a la divisa sino que tampoco posee un alto grado de solvencia para poder enfrentar los gastos derivados de la eliminación de tal medida, por lo que en lo que se refiere al cubano normal, esta decisión ni le va ni le viene por tener otras preocupaciones en su más alto nivel de prioridad.
También crea cierto escepticismo ya que la misma, al contrario de la posibilidad anunciada en prensa de poseer próximamente un celular con su línea, no ha sido anunciada oficialmente (al menos en el presente día) en los órganos de prensa nacionales.
Que las noticias aparezcan antes primero en los órganos de información extranjeros que en los del patio, dejan muy mal parado al cubano; que al parecer es el último en enterarse sobre lo que está sucediendo o va a suceder en su país, creando la situación de que se entere el extranjero primero y el cubano después.















