Asegura Pérez Navarro, que las cucarachas y otros insectos abundan en colonias numerosas que disfrutan del muladar de la zona de servicio del edificio y que la falta de higiene es generalizada: no existen desinfectantes para los baños ni pisos, tampoco hay detergente para la limpieza de las bandejas, jarros, cubiertos y recipientes para el acarreo de los alimentos; que solo se enjuagan con agua y no es posible despojarles de la grasa que se les impregna.
Si a lo anterior se le suma el estado de extremo deterioro de los edificios, cuyas instalaciones de plomería son desastrosas, sirven agua potable solo unos pocos minutos al día y que las de desagüe están aún peor, rotas por todas partes dando lugar a filtraciones, que luego gotean del techo esparciendo su miasma por todas parte; se podrá comprender la grave situación de higiene que sufre esta prisión y por extensión todas, pues las demás están peor.












La Habana, 2 de junio de 2008.- Denuncia el recluso escritor David Pérez Navarro, que en la Prisión Combinado del Este el grado de insalubridad es tal, que las ratas pululan a toda hora por doquier, dice que basta con asomarse al patio o a cualquier zona exterior para ver a varios de esos roedores en su deambular cotidiano en busca de alimentos; y que en el interior sucede lo mismo: salen en los baños por el tragante turco, se pasean por los pasillos cundo no hay nadie y se asoman a las puertas de las compañías para escudriñar si nadie se percata de su presencia para entrar en busca de alimentos o salida al exterior por la sifa del turco.


