Dice también, que el miércoles 28 de mayo, durante el recuento de las 11pm, se personaron tres oficiales entre ellos el capitán Ernesto, Jefe de Logística, para reunirse con los reclusos quienes se quejaron del mal estado que tenían algunos de los alimentos que les proporcionaban, fundamentalmente el picadillo de soya, cuyo hedor resultaba insoportable; comprometiéndose los militares en cuestión en dar solución al asunto.
Balsinde González concluye aseverando, que no resolvieron nada, que continúan enviando aquel picadillo que produce náuseas por su mal olor y que los reos han dado en botarlo a la basura, aunque se haga más magra su exigua ración.












La Habana, 2 de junio de 2008.- Informa el activista Ramón Balsinde González, que en la Prisión de Mayor Rigor de Quivicán se ha desatado un brote diarreico, producto de que los alimentos que se le entrega a los reclusos están en estado de descomposición. La enfermería no da abasto para dar solución al asunto y han tenido que ingresar a numerosos reos en esa área.


