Las narraciones expuestas en el libro constituyen, esencialmente, una denuncia pública, oportuna e internacional del Sistema Judicial Cubano, la arbitraria aplicación de sus leyes, la burda violación a los más elementales derechos procesales que asisten a los encausados y el régimen penitenciario existente en el país donde a diario se aplican tratos crueles, inhumanos y degradantes contra todos los reclusos, sin excepción.
En su texto se narran las vivencias que he experimentado y que demuestran de forma irrebatible aunque no en toda su extensión y profundidad, la realidad oculta, pero existente, en las instalaciones penitenciarias de nuestro Archipiélago.
Si me lo permiten, sugiero que en última instancia sea tomado este testimonio como la voz vindicadora que refleja las incidencias sufridas por las víctimas –comunes, políticos y de conciencia- de este régimen despótico y autocrático. La obra, como caballero medieval, recorrerá cuantas latitudes geográficas del planeta, naciones y pueblos lesea posible y se convertirá en el mensajero reivindicador de quienes padecemos la furia demoníaca de los opresores, y su denuncia, constituirá la mayor vergüenza que con todo su peso caerá sobre éstos, provocando el clásico efecto dominó capaz de derribar cuanto obstáculo se le oponga.
Reciban Uds. queridos amigos, la representación de hermanos de lucha y todos los aquí presentes el testimonio de mi mayor consideración, admiración y respeto.
Héctor Maseda Gutiérrez,
Prisionero cubano de Conciencia, Grupo de los 75












Colón, Matanzas, 26-junio-2008.


