"...A mí me gusta ser muy reservado en estas cosas, mucho más cuando está involucrada una persona con muchísimo poder en el gobierno todavía, soy tolerante; pero no me inmiscuyo en política (...) hasta donde sé, el babalao Víctor Betancourt es independiente, no pertenece al consejo de los Yoruba cubanos, respetó su decisión y la de los participantes..." - santero del municipio Alamar.
Según vecinos del municipio Habana del Este, un árbol "sagrado" (Ceiba o Godtree) fue transplantado en horas del mediodía del pasado 13 de agosto, en un pequeño parque de la localidad, ante la presencia de creyentes y curiosos, entre cantos al dios Olodumare (El Supremo), y ruegos de salud, fuerza, paz, dinero y estabilidad para todos los seres humanos.
Por su parte el organizador de este inusual rito de la religión afrocubana, en declaraciones a medios de prensa acreditados en La Habana expresó: "...Vamos a pedir por la salud de Fidel Castro y la del pueblo cubano (...) La salud humana es lo primero y la de un mandatario determina un pueblo entero...".
La Ceiba (con 82 años también), donada por una familia de una mujer creyente ya fallecida, fue bendecida previamente en una ceremonia más privada, donde participaron medio centenar de sacerdotes santeros (babalaos), con rezos, conjuros, bailes, música y sacrificio de animales.
La santería es uno de los cultos sincréticos más extendidos en Cuba, llegada a la isla con los esclavos africanos a fines del siglo XVIII y trasmitida de generación a generación por tradición oral. En esta religión se trabaja con el bien y con el mal, según la conveniencia de los involucrados.















