El reiterado objetivo de la amenazadora visita, clara e inaceptablemente fue para prohibir, por órdenes gubernamentales, la continuación de los encuentros educativos sobre los Pactos Internacionales de los Derechos Civiles, Políticos, Económicos, Sociales y Culturales que ha venido impartiendo Sergio Pastor, mayoritariamente en su apartamento.
Dos agentes de la Policía Secreta castrista, durante el injusto y breve encuentro con el opositor pacífico, le informaron indignamente por enésima ocasión a Sergio, que dicho cuerpo -represivo- no permitirá la continuidad de los mismos, alegando que han “conversado” con él y algunos participantes, sin resultado positivo para los violatorios fines del régimen, y afirmaron que para el próximo encuentro acordado en el programa de los mismos acerca de los convenios de derechos humanos, previsto para el siguiente domingo, en el acosado e indiscriminado lugar, no se efectuará, de lo contrario, aseveraron que optarán por otros métodos más drásticos.
Los represores también le manifestaron al vicepresidente, sus infundadas disconformidades por la presencia de un grupo de activistas de la CAPPF que acudió el pasado 29 de Octubre a un cuartel policial en plena solidaridad con un activista indebidamente detenido, y en contundente repulsa a las prácticas crueles y liberticidas ejecutadas impunemente por el ilegitimo desgobierno imperante en la isla, en detrimento de la razón y la conciencia.
Desde el comienzo de los gratuitos talleres de los Pactos, los cuales se iniciaron en el mes julio del presente año, se ha expuesto y denunciando a la opinión pública, la autoritaria posición de la cúpula del poder, bajo acoso, detenciones y amenazas, contra sus miembros, reafirmando que la CAPPF es una agrupación “contrarrevolucionaria” e Ilegal.
La CAPPF nuevamente hace un contundente llamado a la Organización de Naciones Unidas, a los Gobiernos democráticos, a las instituciones Religiosas, a la opinión publica Nacional e Internacional y a toda persona de buena voluntad, para que junto a los oprimidos y sufridos cubanos le exijan al ilegitimo y antidemocrático sistema imperante en nuestra nación por casi medio siglo, la liberación incondicional e inmediata de todos los presos, la ratificación de los convenios de derechos humanos, la instauración de reformas democráticas y el cese de las hostilidades contra el pueblo opositor y en general, en sencillo favor a la justicia social y a la vida, y a los derechos de los cubanos a sus derechos.















