Esta disposición se relaciona con “el empleo racional de los recursos humanos y la contratación laboral, para atenuar los efectos del envejecimiento poblacional, estimular el trabajo en la sociedad, así como la posibilidad de que los trabajadores incrementen sus ingresos”.
También se refiere a la regulación del pluriempleo “como posibilidad que tiene el trabajador para, después de cumplir con sus deberes laborales, pueda tener más de un contrato laboral y percibir el salario correspondiente”, y señala que tienen los derechos laborales y de seguridad social legalmente establecidos.
En la nota se explica que uno de los contratos es el principal, y éste será el concertado por el trabajador antes de suscribir el contrato adicional. Hasta ahí todo parece muy conveniente pero comienzan a ser enumerados los trabajadores para los cuales no sería aplicable.
Entre éstos están los dirigentes, funcionarios, técnicos y profesionales de la salud, investigadores, profesores, maestros y auditores.
Se aclara como excepción, el ejercicio de cargos docentes, de investigación científica que sean aprobados por los autorizados a designarlos o elegirlos.
Este Decreto Ley establece que, los estudiantes de los cursos regulares pertenecientes a los niveles medio superior y superior que estén en edad laboral, pueden contratarse a tiempo determinado, en la modalidad de a tiempo parcial, y percibir ingresos sin perjuicio de su formación profesional, rendimiento docente y el cumplimiento del Servicio Social, una vez que culminen sus estudios.
Tienen potestad para contratar a trabajadores de otras provincias, los Jefes de órganos, organismos de la Administración Central del Estado, el Presidente del Consejo de la Administración Provincial de Ciudad de la Habana, y otras entidades del país.
Esta modalidad tendrá en cuenta que dichos trabajadores provenientes de otras regiones, tendrán cubiertas sus necesidades laborales ya sea de manera temporal o permanente (antes de la aprobación del Decreto Ley No. 268 estos casos solo podían ser contratados por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social).
En la parte final de la Nota se plantea como “Este Decreto Ley, además de atemperar a la actuales circunstancias un grupo de disposiciones laborales y eliminar prohibiciones, ratifica la voluntad estatal, junto a otras medidas, de estimular las fuerzas productivas, posibilitar la elevación de ingresos, así como contribuir a que el trabajo constituya la fuente principal de satisfacción de las necesidades materiales y espirituales, con independencia que el Estado mantenga la protección de los necesitados”.
La presente Nota Oficial sobre el Decreto Ley No. 268 parece muy esperanzadora para acabar de una vez con el desmedido control sobre las personas y querer averiguar para qué quiere el dinero, si los dirigentes del Estado parecen haberse dado cuenta ya que la situación económica cubana de total crisis no da otra alternativa al cubano que el pluriempleo porque no todas las personas desean obtener ingresos a través de ilegalidades o prácticas fuera de los códigos de la decencia.
Como siempre hay quienes no podrán optar por estos beneficios que traerán un gran cambio al ámbito laboral de la Isla, en este grupo de marginados están los trabajadores de la salud y la educación.
Ambos sectores necesitan personal estable, con experiencia profesional y que sea estimulado con creces pues se desempeñan en tareas que exigen múltiples sacrificios.
Un matrimonio formado por una Licenciada en Enfermería y un técnico de Rayos X, no se hacen mucha idea con los beneficios que reportará el Decreto Ley.
El hombre asegura que “seguirán quedándose (el personal de la salud) en otros países, trabajando de mala gana, “inventando” (procederes deshonestos y antiestéticos), o viendo como se van en una lancha”- señaló el técnico.
Mientras que su esposa destacó que “en los consultorios, policlínicos y hospitales no hay con qué trabajar, las condiciones en todos los sentidos son críticas, y para colmo no podemos ni pensar en tener un contrato que nos ayude a mejorar el sueldo”.
Las mismas inquietudes son expresadas por maestros y profesores de los diferentes niveles educacionales, ellos y ellas desean también disfrutar de las mejoras mencionadas en el Decreto Ley No. 268.
Un Licenciado en Educación, con más de 20 años de experiencia docente asegura que “debía tenerse en cuenta las características de nuestra labor, para así crear un mecanismo por el cual tuviéramos ciertas estimulaciones que equipararan nuestros salarios, en relación con los que podrán suscribirse al contrato adicional, y así evitar el constante éxodo de profesores y maestros a otras profesiones”.
Por otra parte, una maestra del nivel primario opina que “de nada vale que se den facilidades de empleos para unos y no para todos, en mi escuela estamos atravesando una crisis debido a que hay maestros que pidieron la baja del centro o presentaron certificados médicos durante el curso que nos llevó, a los que no nos ausentamos, a trabajar sin parar, para no tener, al final, una buena retribución”.
Otros trabajadores que no pertenecen a estos dos sectores pero cuyos empleos no son de los mejor remunerados piensan que “el papel aguanta todo lo que le pongan” y se refieren al Decreto de forma irónica y sentencian que “cuando pase el tiempo y se vea como se aplica (el Decreto), veremos qué pasa; aquí siempre han querido controlarlo todo en exceso, no todos (los trabajadores) creemos en esas bondades escritas”.
La Dra. Maybell Padilla, abogada laboral y Secretaria Adjunta del Consejo Unitario de Trabajadores Cubanos, CUTC, expresa en su trabajo titulado Comentarios sobre el Decreto Ley No. 268 que es necesario “hacer un nuevo Código del Trabajo, adecuado a las actuales circunstancias y con un mínimo de estabilidad”.
Y a continuación puntualiza que “no dictar Leyes ni Resoluciones que lo modifiquen, sino un cuerpo legal que las elimine, de modo que los cambios que requiere el Derecho Laboral no provoquen cambios tan sustanciales como hace el presente Decreto Ley”, y al final reitera que hará un análisis casuístico de este instrumento legal, cuando pueda tener en sus manos la Gaceta Oficial de la República de Cuba, imposible de obtener, ni en la propia oficina donde se edita.
El periodista del diario Juventud Rebelde, José Alejandro Rodríguez, en su artículo La Plurioportunidad, publicado el primero de julio afirma entre otros aspectos que el Decreto “… no va a ser una varita mágica… si no hay una voluntad de aplicarlo con seriedad”, y después refiere que “… la garantía de su éxito será…el neutralizar la mentalidad burocrática y anquilosada… y evitar las improvisaciones y venalidades en su instrumentación…”
Hasta aquí se aprecia la rápida acogida que ha tenido lo publicado a propósito del Decreto Ley No. 268 “Modificativo del Régimen Laboral”.
Solo queda esperar con la paciencia de Job, y mucha energía positiva para ver cómo serán llevados a la práctica tantos elementos renovadores cuando durante décadas se ha observado un retroceso, y una involución en todos los aspectos relacionados con la política, la economía y la sociedad cubana, donde el sector laboral ha sufrido innumerables inflexibilidades.
Los educadores entrevistados tendrán que observar como se desenvolverá su sector ahora que acaba de ser publicado el jueves 2 de julio, la decisión del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros de incrementar los salarios a todos los trabajadores de la educación, como reconocimiento al abnegado esfuerzo que realizan estos trabajadores, quienes deben contribuir con un 5 % de sus ingresos a la seguridad social del país.
Este incremento será efectivo el próximo curso escolar, y el Comité Ejecutivo reconoció “como un acto de justicia enmendar la desventaja que tiene este sector en el salario medio con respecto a la media nacional”. Sin embargo, maestros y profesores de los diferentes niveles escolares precisan que no habrá un aumento considerable, mientras no se pague alguna estimulación en CUC, como se hace en otros sectores.
El Comité valora también a otros sectores laborales tan complejos como el de los educadores pero no los menciona, quizás esté entre ellos el de la Salud, los cuales requieren también, de una estimulación apropiada, apoyada en cambios positivos y novedosos.












(


