No podríamos hablar de este estándar de pensamiento si no mencionamos en primer lugar al Movimiento Cristiano Liberación, MCL. Aunque no es la única agrupación que abraza la democracia cristiana, si ha sido el principal exponente en el país, su rango trasciende los umbrales nacionales, formando parte de la Internacional Democristiana.
La consolidación capital del MCL la obtuvo cuando gestó el Proyecto Varela, iniciativa de gran arraigo dentro de la población, que se vigorizó en la primera mitad de esta década, impulsada por la mayoría de las fuerzas opositoras, substancialmente por el desaparecido bloque, “Todos Unidos”.
Los líderes del MCL lograron que la unidad brillara por aquellos días. Bajo su paraguas presentaron 11020 firmas de ciudadanos que apoyaron la iniciativa ante la Asamblea Nacional. Así, de esta manera, involucraron por primera vez a un sector importante de la población, demostrando su capacidad aglutinadora. Incontable son las vivencias de esta hazaña, soy testigo de cuanto se puede hacer cuando se unen las fuerzas.
En enero del año 2002 quien suscribe al frente de una agrupación liberal dentro de Cuba en ese momento, realizó un viaje a Pinar del Río en coordinación con la jerarquía del Movimiento Cristiano Liberación. El objetivo era verificar en esa provincia la autenticidad de varios cientos de firmas de ciudadanos que habían refrendado el Proyecto Varela en los municipios Pinar del Río, San Juan y Martínez, San Luís, Consolación del Sur, Minas de Matahambre y Viñales.
Allí con gran entusiasmo me recibieron dos hombres que hoy cumplen prisión política, ambos del grupo de los 75, Víctor Rolando Arroyo Carmona y Eduardo Díaz Fleites, importantes líderes de esta provincia. Ellos estuvieron inmersos. Su trabajo en fraternidad con el MCL, fue determinante para el resultado de aquella iniciativa.
La oposición se nucleó alrededor de este empuje. Muchos acometimos aquella labor llenos de esperanzas. La posibilidad de demostrar mediante vías constitucionales que se podía intentar lograr remediar los grandes problemas del país constituyó un anhelo. Liberales, Socialdemócratas, Socialista y toda la incipiente sociedad civil le otorgó un voto de confianza, al MCL, líder indiscutible del Proyecto Varela, propuesta que resultó ser un instrumento cívico de lucha, puesto en las manos no solo de la oposición, sino de todos los cubanos.
El tiempo ha pasado, el MCL continúan insistiendo en la propuesta de antaño, poco les ha importado saber que la constitución es un folleto lleno de artimaña, manejado a su antojo por un grupo de sátrapas que cuando se ven acarralados, utilizan todos los arsenales a su disposición para desoír lo que vaya en contra de su poder absoluto.
Evidentemente la democracia cristiana no está en su mejor momento. En primer orden, les ha faltado el empuje de la mayoría de sus principales líderes: Regis Iglesia, Tony Días, José Daniel y Luís E Ferrer García, Efrén Fernández, Leonel Grave de Peralta, entre otros -miembros del grupo de los 75,- todos del MCL, jóvenes inteligentes y audaces, fieles exponentes de la Democracia Cristiana, y que en su momento fueron factores determinante para el auge de esta tendencia política. Hoy cumplen injustas condenas.
Los que se quedaron afrontan una feroz represión. Aun así esta corriente demostró que pueden ser una alternativa cautivadora dentro del abanico político de Cuba. La prisión política de sus dirigentes es un capítulo intransigente de la burocracia comunista. El retorno a la libertad de ellos, sería una inyección insoslayable que los ubicaría en su momento como una de las posibles variantes, más prometedoras y capaz de conducir los destinos del país.
Finalmente quiero apostillar un par de cosas. Hace algún tiempo le pregunté a un democratacristiano sobre la encomienda actual de la democracia cristiana en Cuba. Me dijo entre otras cosas… Un pueblo no puede alejarse del Creador y Cuba necesita de Cristo no de los Castro. La democracia cristiana puede ser usada por Dios para bendecir a la nación. ¡Sus integrantes creen en Él! .
Lo cierto es que el Movimiento Cristiano Liberación y su iniciativa Proyecto Varela, consiguieron removerles los muros de Jericó al principado castrista. Fue un momento de esperanza y entrenamiento para gran parte de los hijos de Cuba. Ojalá puedan seguir dando frutos.















