En las dependencias del GIRSCC, Joel Brito nos ofreció interesantísima entrevista. En ella, con mirada retrospectiva y crítica, el activista repasa su haber en la alta jerarquía del sindicalismo oficialista cubano y su irrevocable ruptura con la Central de Trabajadores Cubanos (CTC). Nos expresa además sus consideraciones en torno a la II Conferencia Internacional del GIRSCC, celebrada el último mayo en Madrid. Emite igualmente valoraciones sobre el espaldarazo que una veintena de sindicatos estadounidenses dieran recientemente al sindicalismo independiente criollo. Nos advierte encima de los obstáculos que la solidaridad para con los trabajadores cubanos encuentra en América Latina. Y, por último mas no por ello menos importante, nos da su visión ideal de la interrelación entre tres insoslayables factores de una futura sociedad democrática cubana: trabajadores, empresarios y estado.
Joel Brito (JB): Soy la persona fundamentalmente encargada de este Grupo Internacional integrado por varias organizaciones no gubernamentales de Europa , América Latina y Estados Unidos, entre los que se destacan la Fundación Cuba Futuro de Holanda y Encuentro de la Cultura Cubana que ha sido una de las ONgs que en Europa más nos han ayudado a organizar diferentes tipos de actividades para promover el derecho de los trabajadores cubanos, y que los inversionistas extranjeros reconozcan el derecho que tienen los trabajadores cubanos de formar sindicatos independientes al margen de las estructuras estatales, lo cual es reconocido también dentro de los convenios fundamentales que el Gobierno de la República de Cuba tiene firmado con la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Fundamentalmente el Grupo se dedica a promover el sindicalismo independiente dentro de Cuba, a ayudar a que se desarrolle, y por otra parte también tratar de establecer el vínculo con los inversionistas que tienen intereses económicos dentro de la isla, dejándoles claro que las inversiones que están realizando dentro de la República de Cuba, no son ética y profesionalmente aceptables, debido a que violan los convenios internacionales de la OIT.
Alexis Gainza Solenzal (AGS): Joel, te conocí recuerdo nitidamente el 2 de junio del año 2005, en el Parlamento Europeo en Bruselas, en un seminario sobre Cuba. Recuerdo que en aquella oportunidad Carlos Alberto Montaner se dirigió a ti, también estaba presente Rosa Berre de Cubanet, y se te hizo la pregunta si eras la persona con mayor rango dentro del sindicalismo oficial cubano que había desertado, y la respuesta fue positiva. ¿Nos podías hablar de esa experiencia dentro de la Central de Trabajadores de Cuba y cómo decides abandonar su estructura?
JB: Realmente yo soy la persona de más alto rango que ha desertado del Comité Nacional de la Central de Trabajadores de Cuba, y de las estructuras del sindicalismo oficial en los últimos 30 años. Recuérdate que hubo un proceso en los años 60-65, en el que por encargo del Gobierno de Cuba se empiezan a desintegrar las estructuras sindicales -ya que aquellas respondían a los intereses de los trabajadores- y como Fidel decía que el Gobierno era del proletariado, no se necesitaba de ese tipo de estructuras sindicales y los veteranos dirigentes sindicales de Cuba tuvieron que partir al exilio.
Después de esa oleada, en los últimos 30 años realmente nunca había salido de Cuba un funcionario del rango mío, es decir, miembro del Comité Nacional de la CTC, una persona joven que decide abandonar las estructuras del poder y sumarse también al proceso de la disidencia interna en Cuba, ya que estaba en discrepancia abierta con la política económica y social que se estaba siguiendo en mi país, y de la cual la CTC y sus 19 sindicato, son cómplices al ser la barrera de transmisión entre lo que el Partido diseña como política, y lo que lleva a la práctica a través de las estructuras sindicales.
AGS: Recientemente se celebró en Madrid la segunda Conferencia anual del Grupo Internacional por la Responsabilidad Social Corporativa en Cuba ¿Cuáles fueron los resultados más sobresalientes de ese evento?
JB: Creo realmente que el hecho de poder celebrar la segunda Conferencia con la participación desde Cuba de personas de la oposición como es el caso de las intervenciones de Vladimiro Roca, Manuel Cuesta Morúa, de Víctor Manuel Domínguez García, Caridad Díaz Beltrán, -estos dos últimos sindicalistas que llevan más de 5 años trabajando dentro del sindicalismo independiente para que el Gobierno reconozca que existe una fuerza autónoma a las estructuras de la CTC, y que quiere representar a los trabajadores-, fue un éxito de la Conferencia.
Lo veo desde el punto de vista que organizaciones no gubernamentales españolas y del resto de Europa, hayan asistido al evento, y conocido a través de las diferentes conferencias que se organizan , como son explotados los trabajadores cubanos que laboran en las empresas mixtas, y en lo que suele llamarse el Joint Venture, que existe dentro de Cuba; es decir, como los empresarios españoles, canadienses, mexicanos, italianos y holandeses se están haciendo ricos en la práctica con la explotación del trabajo del trabajador cubano; porque realmente Cuba en estos momentos exporta trabajadores al exterior, pero también dentro de sus propias fronteras. Los trabajadores que laboran en las empresas mixtas, solamente tiene acceso a entre un 3 y un 5 % del salario que el Gobierno de Cuba cobra a través de las agencias empleadoras a las empresas que tiene este tipo de inversión.
Por otro lado, también hay que tener en cuenta que estas inversiones están aseguradas por parte de los diferente gobiernos; es decir, cuando la Meliá hace una inversión en Cuba, el Gobierno español asegura esa inversión con fondos del Gobierno de España. Y cito al Gobierno español, porque estoy citando a la Meliá que es una de las empresas que tiene más inversiones dentro de Cuba. Se está haciendo cómplice de las violaciones que se cometen en temas de libertad sindical, de negociación colectiva, de protección del salario, que han sido de forma reiterada señaladas por el Comité de Libertad Sindical de la OIT. Es el Caso 2258 que se viene llevando dentro de este Comité desde el año 2003 a raíz de la detención de 75 opositores, y de los 8 sindicalistas que se encuentran en prisión.
AGS: Hace apenas unos días atrás más de una veintena de sindicatos estadounidenses expresaron su solidaridad con sindicalistas cubanos presos en Cuba, y en general con el sindicalismo independiente. ¿Cómo valoras ese gesto?
JB: Realmente es un gesto muy solidario por parte de las federaciones americanas. Recuerda que son 23 federaciones sindicales, en representación de mas de 15 millones de trabajadores de los Estados Unidos, que indiscutiblemente tienen una fuerza enorme, porque el sindicalismo en los Estados Unidos y a nivel mundial tiene peso; en primera por su historia, y en segunda por lo que significó en el proceso de transición en Europa del Este, por la solidaridad de todas estas federaciones sindicales norteamericanas cuando surgió el sindicato Solidaridad en Polonia, y el hecho de que al cabo de 10 años hayan vuelto la mirada hacia la situación de violaciones laborales y sindicales que se cometen dentro de Cuba.
Creo que eso es un paso de avance. Han hecho el compromiso público de seguir la situación que existe en Cuba de violaciones, de acompañar denuncias ante organismos internacionales por las violaciones que se cometen de las normas internacionales del trabajo y el hecho de que el Secretario General de la A.F.L.C.I.O. el señor Johans Wemin, se haya referido por segunda vez a Fidel Castro pidiéndole en términos muy fuertes la liberación inmediata e incondicional de los sindicalistas independientes dentro de Cuba, es un paso que realmente contribuye a que la comunidad internacional, la comunidad de sindicatos internacionales, vea una vez más cómo dentro de Cuba se violan las libertades sindicales.
AGS: Me comentabas que viajarías próximamente a Colombia. ¿Qué te lleva a tierras hermanas?
JB: Fundamentalmente me lleva la búsqueda de solidaridad para los sindicalistas dentro de Cuba. Me lleva también relaciones de contacto con sindicatos de América Latina. Realmente creemos que podemos obtener de estos sindicatos de América Latina gestos de solidaridad con los sindicalistas independientes dentro de Cuba, y hacia el movimiento sindical independiente. Recordemos que en el caso de América Latina es un caso atípico. En Cuba han sido capacitados en los últimos 10 años más de 3800 dirigentes sindicales de América Latina, los cuáles por un lado, son una espada de Damocles, porque cuando ves los piqueteros en la Argentina, muchos piqueteros han sido entrenados en la Escuela Lázaro Peña en Cuba.
Evo Morales, el sindicalista cocalero que ahora es presidente de Bolivia, también tuvo el honor de pasar por la Escuela Lázaro Peña y establecer vínculos de colaboración con la Central de Trabajadores de Cuba. Cuando ves quién es el Ministro de Educación Superior de Venezuela, fue destacado alumno de la Escuela Lázaro Peña. Entonces, todos esos cuadros sindicales que realmente tienen cierto poder dentro de estos países; muchos de ellos han estudiado en Cuba. Te repito la cifra 3800 dirigentes sindicales de América Latina han sido entrenados y capacitados en Cuba, y por supuesto le deben favores al Gobierno de la República de Cuba, cosa que incide de manera muy negativa en la solidaridad que nosotros podemos obtener para los sindicalistas dentro de Cuba.
Por eso estamos tratando de visitar países, de sensibilizar a personas y de transmitirles que si ellos tienen derechos en sus países a crear sindicatos independientes fuera de las estructuras estatales, ¿porque a los trabajadores cubanos, porqué a los sindicatos independientes en Cuba, el Gobierno cubano no les permite hacer lo mismo que hacen ellos en sus países?
AGS: Trasladémosno hacia el futuro. En una Cuba democrática, ¿cómo ves las relaciones en el triángulo que forman tres sectores: trabajadores, empresarios y estado?
JB: Creo que el mensaje es claro. Desgraciadamente no queremos que suceda en Cuba lo que ha sucedido en Europa del Este, no queremos en Cuba que los sindicatos sean aplastados por las grandes transnacionales, pero tampoco queremos en Cuba un proceso de anarquía donde los sindicatos y los trabajadores cubanos después de 46 o 50 años se sientan liberados y haya un proceso de huelga indefinido donde no haya un poder de control y realmente no podamos encaminar un proceso democratizador que lleve a lo que todos nosotros queremos, que es una Cuba democrática, una Cuba próspera.
Creo que debemos trabajar en conjunto tanto los empresarios cubanos y americanos que van a invertir, como cualquier inversionista que vaya a invertir en Cuba, los sindicatos independientes, las personas que forman parte de las actuales estructuras de poder en Cuba y que no tengan sus manos manchadas de sangre. Creo que también pueden formar parte del futuro Gobierno de transición que realmente va ha ser el gobierno que va a determinar que haya un proceso democrático. Esos mismos cuadros sindicales que hoy en condiciones extremas representan parte de los intereses del Gobierno de Cuba, pero que también tienen opiniones contrarias a la falta de democracia que existe hoy en Cuba.
Creo que hay tres vertientes fundamentales dentro de un sindicalismo independiente dentro de Cuba: el exilio , los sindicatos independientes y aquellos cuadros sindicales jóvenes que pertenecen a nuestra generación y que no tienen las manos manchadas de sangre pero sí tienen las manos manchadas de cierta culpa debido al propio proceso y a la propia estructura del Gobierno.
Creo que se debe trabajar en conjunto: gobierno, empresarios y sindicatos para tratar de lograr un proceso de democratización y a una economía de mercado ordenada; a un proceso donde el trabajador no sea afectado y obtenga los beneficios que en cualquier democracia y en cualquier parte del mundo tienen los trabajadores. Digamos una democracia como la que existe en Costa Rica, un proceso con los beneficios que tienen los trabajadores chilenos sería un modelo muy práctico para Cuba.
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Entrevistador: Alexis Gainza Solenzal.
Entrevistado: Joel Brito.












