Busqueda

 » Presslingua » Cuba a Cuestas
Recomienda el artículo
Imprimir
Otros artículos de este autor
Compartir
Facebook
Twitter
Google
Sonico
Linkedin
Delicious
Pusha

Castrista en la dirección del Partido de Izquierda

01-07-2004.

Del 19 al 22 de febrero, sesionó el 35to Congreso del Partido de Izquierda (ex comunistas) de Suecia. Una de las sorpresas, al menos para los activistas imbuidos en el apoyo a la democratización de Cuba, fue el ingreso de Eva Björklund, tesonera castrista, a la cúpula de dicha estructura. Por entonces redactamos un escrito interpretando los pasos e intenciones de la Sra. Björklund. Allí adelantamos, a propósito, que la admiradora de Castro bien puede tener la mirada clavada en una banca del Parlamento. (¡Soldado avisado, vale por dos!). El escrito de marras salió a la luz en el matutino localTidningen Ångermanland (aprox. 27 mil ejemplares al día y 57 mil potenciales lectores), el 30 de marzo del 2004, columna de debate. Ahora lo tiene en la lengua de Cervantes.

******************

Unas semanas atrás detonó la noticia. Expressen “puso al descubierto” que Eva Björklund, la mayor castrista de Suecia de todos los tiempos, había sido elegida en la dirección del Partido de Izquierda. De la propuesta de 10 suplentes presentada por la Comisión Electoral, acabó en el noveno lugar compartido con otra persona. Si juzgamos la elección en cuestión tomanda las cifras de la votación como fundamento, podemos afirmar que el congreso del Partido de Izquierda con desgana dejó entrar a la ex presidenta de la Asociación Sueco-Cubana (ASC), una “asociación de amistad” que se ha hecho famosa gracias a alabanzas insensatas a la tiranía en Cuba.

De todos modos uno se pregunta por qué el Partido de Izquierda le da la bienvenida –aunque fuera con dudas – a revolucionarios románticos de la clase de Eva Björklund en los finos salones de la política. La actitud negligente durante muchos años del Partido de Izquierda para con las aspiraciones de democracia y derechos y libertades humanos del pueblo cubano, puede por supuesto ser una causa. El fuerte símbolo que “la construcción de la sociedad socialista en Cuba” y “la revolución cubana” tiene para izquierdistas confundidos – términos cliché que asiduamente se utilizase tanto por representantes como por la dirección del partido en el congreso recién cerrado- puede probablemente ser un motivo.

Existen sin embargo otras posibles interpretaciones. Desde su (fingida) deserción el 2001 de la ASC (puesto que Björklund continúa siendo la Jefa de Redacción de la revista de la asociación Kuba), la partidaria de Castro ha intentado ensanchar grandemente su perfil político. Durante el conflicto de Afganistán, figuraba entre los polemistas de izquierda que aquí y allá denunciasen las acciones de Occidente y especialmente de los Estados Unidos de América (EE.UU.) contra el imperio de los talibanes. Durante la guerra de los aliados contra el Irak de Saddam Hussein, participó en considerables tribunas, en condición de una de las figuras frontales de la izquierda contra los procedimientos de los EE.UU.

En la página del Partido de Izquierda constatamos que la “experta en América Latina” Björklund, fungió como moderadora en una conferencia alternativa a la del gobierno sueco sobre genocidio, terror y derechos humanos. En la misma fuente, aparece como persona de contacto para un seminario sobre la globalización neoliberal y derecho de los pueblos a la autodeterminación. Esta ensanchada actividad – la cual a veces abandona al hijo predilecto: la Cuba de Castro—es señal de que la “ruptura” de Björklund con la ASC fue un paso táctico en su esfuerzo consciente de acceder a la dirección del Partido de Izquierda, y posiblemente más adelante también al Parlamento [Sueco]. El denominador común de dicha consagración es, naturalmente, un antinorteamericanismo crónico, un odio casi obsesionado a los EE.UU.

Justamente este odio a los EE.UU. –más que su amor ciego a Fidel Castro—hizo que los delegados del Partido de Izquierda (desganadamente) aceptaran a la subversiva Björklund en la dirección del partido. Con esto, cometieron no obstante un grave error, puesto que a los ojos del andamiaje político, la sociedad civil y los medios de comunicación masiva de Suecia, Eva Björklund es conocida, por sobre todo, como la principal colaboracionista de la dictadura castrista. Nada extraño por ende que el tercer poder del estado alarmase rapidísimo; y que, entre otros, la parlamentaria Birgitta Ohlsson (Partido Liberal Sueco), la Ministro de Democracia, Mona Salin (Partido Socialdemócrata Sueco), el ex Ministro de Cooperación Jan O Karlsson (socialdemócrata), la vocero de los jóvenes verdes Zaida Catalán, así como el presidente de la Sección Sueca de Amnistía Carl Söderbergh fuertemente condenasen las declaraciones debut de Björklund, en las que elogiase al totalitarismo en Cuba e hiciese caso omiso a la represión sistemática por parte del régimen.

En la estela de las condenas, la verdad ha empezado a emerger por partes. Tras la labor general antinorteamericana, Björklund escondía en realidad su propia agenda, (la cual en parte puso al descubierto para la revista El Trabajador (Arbetaren, No. 9/04), a decir: “introducir la consagración a Cuba en la dirección del partido”. Lo anterior significa en la práctica: - describir a los representantes del movimiento cívico y democrático de Cuba como espías pagados por los EE.UU.; excusar la represión castrista y la miseria económica con la política hacia Cuba de los EE.UU. y presentar a la tiranía como una democracia ejemplar.

Tarde o temprano, el Partido de Izquierda comprenderá que Eva Björklund le causa a la organización más daños que utilidades. El hecho de que ella no haya recibido apoyo en su debut como política de la dirección del partido (Pernilla Zethraeus, secretaria, afirmó: “Cuba es una dictadura.”, mientras que Lars Ohly, recién elegido Presidente y comunista eterno, dejó a su camarada de partido en la estacada), constituye una primera señal de los problemas que la revolucionaria Björklund le ocasiona al Partido de Izquierda. Mientras aguardamos con emoción cómo el Partido de Izquierda en lo adelante le hace frente a Eva Björklund, algo quede claro: su lisonja al régimen dictatorial de Castro, es rechazada por todos los demócratas cubanos, tanto dentro de Cuba como en el exilio.

Alexis Gainza Solenzal,
Exiliado Cubano de Suecia.

Misceláneas de Cuba. Revista de Asignaturas Cubanas. Misceláneas de Cuba, No. 2, Año VI,  MARZO - ABRIL DE 2010
Misceláneas de Cuba. Revista de Asignaturas Cubanas. Misceláneas de Cuba, No. 2, Año VI, MARZO - ABRIL DE 2010
Dissidents. Les veus que Castro no ha pogut silenciar.
"Dissidents. Les veus que Castro no ha pogut silenciar."
Autores: Carles Llorens y Clàudia Pujol. Editores: dèria EDITORS y La Magrana. Primera edición: Octubre de 2007.
Relación entre la Unión Europea y Cuba: Compilaciones de Documentos
La ezquina del Ajedrez