Mientras el mundo civilizado y democrático se preparaba para rendir homenaje de recordación y respeto a las víctimas del siniestro acto terrorista del 11 de Septiembre y en Cuba se daba inicio a la XIV Cumbre del Movimiento de los Países No Alineados; la maquinaria terrorista del régimen de La Habana, compuesta por miembros del Partido Comunista de Cuba y la tenebrosa Seguridad del Estado, preparaba una nueva y manipulada trama contra mi persona.
En la fatídica fecha del 11 de Septiembre el “jefe de sector” de la policía del barrio “El Platanito” en el municipio Cerro de Ciudad de La Habana, se presentó en la vivienda de un niño de 12 años llamado Jorge Alfonso Santa Cruz, ubicada en 20 de Mayo # 531 entre Marta Abreu y Línea del Ferrocarril. El propósito de tal visita era citar a sus padres para que se presentaran al día siguiente en la 4ta Unidad de Policía del municipio Cerro donde iban a ser “entrevistados” por un oficial de menores.
El tema de la entrevista era la participación del niño, junto a otros, en la rotura de varios teléfonos públicos introduciendo lodo dentro de los auriculares de esos equipos. Pero la parte macabra del plan era que este oficial pretendía que tanto el menor como sus padres aceptaran que este hecho llevado a cabo por estos niños, talvez como escape a las carencias cotidianas y la ausencia de otros medios para el entretenimiento, era un sabotaje que yo financiaba y que, por lo tanto, era la autora intelectual del hecho. Ante la firme respuesta de los padres de que yo no tenía relación alguna con el hecho ni vinculación con ellos ni su hijo, entonces “sugirieron” que tal vez podía haber utilizado para ello a mi hijo. Ellos se negaron a participar en tal canal lesca artimaña.
Es bien conocido por todos, y muy especialmente por los órganos represivos del régimen castrista, que soy una opositora pacífica, una adversaria política de ideas. Sí quiero, y contribuyo a ello, un cambio político, económico y social para mi país. Tengo derecho a esos reclamos como ciudadana cubana y como víctima sistemática del gobierno con su maquinaria represiva orquestada y dirigida por la seguridad del estado y el partido comunista. Ellos proclaman una “batalla de ideas” que desde hace muchos años perdieron y, en cambio, se mantienen en el poder mediante el terror y el uso de la fuerza mientras el pueblo vive en la miseria, el hambre, las epidemias y, en suma, la total destrucción del país.
Esa es el tipo de respuesta que da el régimen a la propuesta de diálogo y a la rama de olivo que le extiende la oposición como único medio para la salida a la crisis que día a día se acrecienta. Esa es la respuesta a la propuesta de reconciliación, sin odios ni rencores, entre todos los cubanos y a la reconstrucción de la patria.
Una vez más hago un llamado a los organizaciones internacionales defensoras de los derechos humanos, a los jefes de estado o gobiernos de los 116 países que integran el Movimiento de los No Alineados, y que se encuentran reunidos en La Habana, al Secretario General de las Naciones Unidas Kofi Annan, a la Unión Europea, a los gobiernos democráticos de occidente y a toda persona de buena voluntad para que exijan al gobierno de Castro que cesen estos actos vandálicos contra todo ciudadano que se declara abiertamente en contra de su política dictatorial. Abogo además por la libertad de todos los presos políticos y de conciencia que languidecen en las cárceles castristas por el “delito” de defender los derechos humanos de los cubanos. Hago responsable al gobierno de Cuba de toda acción represiva que pue da derivar de estos hechos violatorios.
Julia Cecilia Delgado González
Ciudad de La Habana, 14 de Septiembre de 2006.












Yo, Julia Cecilia Delgado González, ex prisionera de conciencia, presidente en funciones del 


